Comisaria de una exposición de arte de Guinea Ecuatorial
¨Memòria i desconcert¨ es el título de la exposición de arte de Guinea Ecuatorial que, hasta el 12 de enero, se puede visitar en el Museu d´Art de Girona. Elvira Djangani es historiadora del arte y comisaria de la muestra.

FRANCESC SOLÀ
¿Una exposición actual?
-Sí, pero sin olvidar el pasado porque el presente nos remite a todo lo anterior.
-Pero hay que progresar, ¿no?
-Por supuesto, pero la memoria va muy ligada al presente. Son muchas las culturas que viven conectadas con sus antepasados y algunos momentos persisten en la vida cotidiana.
-¿Es este el objetivo del arte de Guinea?
-Los antropólogos han relacionado los objetos de arte con la vida cotidiana, pero van mucho más allá.
-¿Las piezas que hoy son arte no fueron concebidas con esta finalidad?
-Durante mucho tiempo se ha dicho que no, pero lo ponemos en entredicho. La imagen que tiene todo el mundo de nuestro arte son las máscaras, pero ha habido artistas africanos que han trabajado con métodos ¨occidentales¨, lo que supuso una revolución.
-¿Costó aceptar a estos artistas?
-Bastante. El primer artista nigeriano considerado moderno, Aina Onabolu, nació tan sólo seis meses después que Picasso.
-Y...
-Los dos protagonizaron la modernización del arte de sus continentes. Heredaron la lucha contra la limitación de las formas.
-¿Usted también tiene un pasado con el que convivir?
-Seguramente, aunque viviendo en Europa habré perdido muchos elementos de mi vida cotidiana. Pero hay muchos otros que tienen que ver con las creencias por encima de la religión.
-Da la impresión de que el arte tradicional africano está muy ligado a la religión.
-Puede interpretarse de muchas formas. Lo que es seguro es que nuestro arte no es contestatario con la historia, es como si viajase en un mundo paralelo.
-En muchas ocasiones el artista tradicional trabaja al lado del rey.
-Es el segundo en la corte, el que explica la historia nacional a través de esculturas, relieves, pinturas... Y reflejan las costumbres a través del culto y la divinidad.
-¿El arte no critica el régimen dictatorial que vivió el país durante años?
-Aunque le parezca raro, no se lo plantea porque es como si no fuera con él. El arte vive el día a día, lo más cotidiano. Entiende que esta es su función esencial.
-¿Y la literatura?
-Aquí sí que hay una ruptura, pero tiene una explicación: los escritores guineanos trabajan desde fuera del país.
-¿Y vuelven?
-Los que lo hacen tienen muchos problemas y entonces entiendes por qué desde dentro del país no puedes levantar el pincel para hacer una crítica. Es un suicidio.
-¿Artístico?
-Y personal. Muerto tú y tu familia. Hay muchos artistas que están en ¨listas negras¨.
-¿La independencia de Guinea no supuso una apertura para los artistas?
-Supuso un cambio: ya no tenían que trabajar sólo para el pueblo. Empezaron a crear piezas para que se las llevasen a Europa, aparte de las que se llevaban sin preguntar.
Fuente: LA VANGUARDIA - 03.47 horas - 31/10/2002