Aun sabiendo que mis artículos suelen ser objeto de malas intrepretaciones, no por eso dejaré de expresar mis modestas opiniones sobre los temas que afectan a nuestro país por considerar que es un derecho que me asiste.
Recientemente hemos leído en esta página web un artículo en el que su autor preconiza el regionalismo como arma de lucha no contra la dictadura sino contra el distrito de Mongomo. Los que predican y apoyan tal aberración deben saber que han perdido el juicio y que están jugando con el fuego aparte de que a falta de proyectos para el país, prefieren el populismo para ganar no se sabe qué en algunos sectores de la población oriunda de determinadas regiones. Ellos mismos ni siquiera creen en sus teorías regionalistas pero prefieren utilizarlas para reabrir las heridas ya cicatrizadas, fomentar el odio, la discordia, los enfrentamientos, levantar pasiones, etc. etc. para fines nunca claros.
Ya se ha dicho hasta saciar que el problema de Guinea Ecuatorial es netamente político que sin menospreciar las apetencias de cualquier tipo, llámense regionalistas, distritistas, tribalistas, clánicas, etc. etc, el problema de nuestro país hasta su solución, seguirá siendo inscrito en el orden político.
El peligro de esas falsas predicaciones es que sus promotores suelen empezar siendo regionalistas hasta convertirse en populistas baratos arrastrando a una masa inconsciente y politicamente analfabeta para sus propios fines egoistas. Las declaraciones “mongomófobas” que están lanzando algunas personas no hacen más que demostrar su incapacidad política y la falta de argumentos políticos para articular y vertebrar un proyecto político de recuperación nacional y al servicio de altos intereses nacionales. Una persona mentalmente equilibrada sabe que los populismos y los etnocentrimos nunca han llevado a los pueblos a la solución de sus múltiples problemas, al contrario, han supuesto para ellos el comienzo de una trágica andadura de consecuencias imprevisibles. La historia remota y reciente tiene acumulada una riquísima experiencia de las consecuencias que han tenido la predicación y materialización de esas abominables teorías.
En mi opinión personal que supongo podría ser compartida por muchos, el problema de la dictadura impuesta en nuestro país no se resuelve haciendo experimentos de laboratorio sino afrontando la realidad tal y como se presenta. Es totalmente errónea la teoría según la cual todos los males que azotan a Guinea Ecuatorial hay que reprocharlos o atribuirlos al distrito de Mongomo y a sus habitantes. Llegar a esa interesada conclusión es no querer analizar profundamente las razones por las que Guinea Ecuatorial está donde está y no donde debería estar. Analizando con un poco de honradez lo que representa la dictadura de Guinea Ecuatorial nos damos cuenta de que si por cierto todos los puestos importantes de la Adminsitración del Estado están en manos del clan familiar de Obiang Nguema, los que la alimentan y sostienen muchos no son ni familiares de Obiang Nguema ni proceden del distrito de Mongomo, sino que son oriundos de otras regiones y son incluso los más temibles. No creo que hace falta decir sus nombres porque los conocemos todos.
Llama la atención en este sentido el hecho de que cuando se habla de regionalismo nos olvidamos completamente este detalle. La familia de los Edjo, sobrinos de Obiang Nguema son autóctonos de Ebebiyin de la provincia de Kie-Ntem pero sin embargo son personalidades de influencia en la dictadura. Cabría preguntar a los que se proclaman defensores de Ebebiyín y Kie-Ntem, ¿a dónde los vamos a meter? Porque queriendo o no, ellos son de Ebebiyin y no de Mongomo. Ejemplo como estos se pueden presentar miles y miles. Por lo que está totalmente fuera de contexto el querer utilizar el regionalismo como remedio para curar los males que afectan a nuestro país. Es más, los ideólogos de esa aberración deben saber que son complejos, llámese de superioridad o de inferioridad.
Como quiera que me han querido implicar en este asunto de regionalismo acusándome de apoyar a los de Mongomo, quiero dejar claro que lejos de toda verdad, yo no estoy en política para apoyar a personas concretas o regiones concretos. En política soy ante todo guineoecuatoriano al margen de mi procedencia ya sea tribal o regional que en mi opinión personal no tienen nada que ver con la actividad política. En la política se debe apoyar ideas y proyectos que nada tienen que ver con la procedencia de las personas que las presentan. Soy miembro cofundador de Unión de Democrátas Independientes (UDI) de Guinea Ecuatorial, un proyecto político de carácter nacional en el que tienen cabida todos los habitantes de nuestro país sin distinción de ninguna clase y por lo tanto, no puedo ni en activo ni en pasivo apoyar ideas que son a mi juicio incompatibles con los objetivos de mi partido.
Como conclusión, reitero mi rechazo rotundo a las teorias regionalistas promovidas por personas que no representan nada para la Provincia de Kie-Ntem ni pueden ser responsables de las consecuencias que pueden tener este tipo de actuaciones. Me desmarco totalmente de ellas porque como he dicho arriba, mi actividad política la sitúo a nivel nacional sin que con ello deje de querer a mi región y a preocuparme de sus problemas. Entiendo que defendiendo los intereses nacionales automáticamente los intereses de mi región, distrito, tribu, clan, etc.etc. quedan también garantizados.
Samuel Mbá Mombé (dirigente de la Unión de Demócratas Independientes (UDI) de Guinea Ecuatorial
Fuente: Samuel Mba Mombe