Justino Obama Nive, ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, es realista: ”Prevenir las enfermedades es más barato que intentar curarlas”, sobre todo en un país como el suyo, donde los recursos sanitarios aún no son los suficientes. Obama ha sido invitado por el Instituto de Salud Carlos III a participar en el curso Las enfermedades olvidadas: el papel de los institutos europeos de medicina tropical, celebrado en El Escorial.
En un país en que el gasto por persona y año en sanidad apenas llega a los 55 euros, las políticas de prevención son vitales. En estos casos es donde se aprecia la interrelación entre la salud y otros sectores, como el educativo. ”A mayor nivel cultural de la población, más permeable es a los mensajes preventivos, que son los que salvan vidas en países con baja renta per capita”, ha comentado a DM Justino Obama Nive, ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, que ha sido invitado en El Escorial al curso Las enfermedades olvidadas: el papel de los institutos de medicina tropical, organizado por el Instituto de Salud Carlos III, de Madrid.
Obama aprecia esta necesidad sobre todo en el caso del sida, una enfermedad muy prevalente en el área subsahariana y en la que las medidas preventivas son eficaces: ”La percepción del sida en Guinea es muy diferente a la que se tiene en Europa. En los países desarrollados es un problema de salud. Pero para nosotros es un problema de desarrollo. Esta enfermedad ha tocado las bases de la sociedad: las familias. El sida en Guinea tiene unos componentes económicos muy grandes: no tiene cura, los medicamentos son caros y de por vida; además, si quien lo padece es el padre de familia, disminuye los ingresos del núcleo familiar, debido a que su capacidad física es menor”.
Cultura
Obama reconoce que el nivel cultural en su país no es alto, lo que dificulta la extensión de las iniciativas preventivas. ”La información que se ofrece no es mala, pero se mezcla con otros factores culturales como tabúes o creencias que influyen en la percepción de las enfermedades. El sida, al ser una patología crónica e incurable, es tratada en ocasiones como una cosa misteriosa. Se han apreciado casos en que se detecta tarde porque al primero que ha visitado el enfermo cuando se ha encontrado mal es a un curandero, y cuando llega al sistema de salud es demasiado tarde”.
Pero el VIH no es la única preocupación de Obama. El paludismo, la tuberculosis, las enfermedades diarreicas y las respiratorias agudas centran su atención, sin olvidar focos endémicos de tripanosomiasis y enfermedad del sueño que arrastra el país desde hace años. Para solucionar estos problemas de salud el país confía en la llegada de recursos procedentes del petróleo descubierto hace ocho años. ”La explotación la llevan a cabo multinacionales. Su aportación no puede cubrir todo, pero hemos elegido como prioridad para esos ingresos la educación y la sanidad”.
Maternoinfantil
Entre lo más urgente se encuentra mejorar la salud maternoinfantil y políticas de prevención en sida y tuberculosis. Para lograr estos objetivos se han firmado convenios con la Federación Española de Religiosos Sanitarios y el Instituto de Salud Carlos III, que colaborará en la formación del personal sanitario en Guinea. Además, Obama espera que, junto con el Ministerio de Sanidad de España, pueda llevar a cabo el hermanamiento de hospitales guineanos con españoles: ”La iniciativa incluiría intercambios de personal, material, proyectos de investigación conjuntos, y sobre todo la colaboración en la enseñanza de los sanitarios en Guinea. La falta de personal cualificado es un factor que frena la organización de un sistema de salud. En la actualidad la mitad de los médicos que trabajan en el país son extranjeros”.
Fuente: Diario Médico (02.07.03)