C O M U N I C A D O
PONER EN LIBERTAD A PLÁCIDO MICÓ NO ES SUFICIENTE. Conforme al procedimiento habitual en Guinea, radio Malabo ha emitido en torno a las 3 de la tarde, hora guineana (4 de la tarde en España), un comunicado del Ministerio de Justicia en el que se anunciaba el indulto de once de los presos encarcelados en el penal de Black Beach. Un indulto que según el texto del comunicado ”entraba en vigor en el mismo momento de su publicación”. Entre los once indultados están Plácido Micó (Secretario General del partido Convergencia para la Democracia Social), Emilio Ndong Bidyogo (conocido militante de UP) y Cesar Ondó Elá. No están Felipe Ondó Obiang, ni Guillermo Nguema Elá dirigentes máximos de la Fuerza Democrática Republicana partido contra el que se dirigió fundamentalmente la campaña política (llena de intimidaciones y de torturas) que se iniciaba el 14 de marzo de 2002 (precisamente con la detención de Emilio Ndong, cuñado de Felipe Ondo) y que culminaba con el macro-juicio del Cine Marfil contra 144 opositores entre los días 23 de mayo y 9 de junio de ese mismo año.
Ni durante las sesiones del juicio, ni en los meses siguientes, las autoridades guineanas pudieron presentar prueba alguna de que se preparase un golpe de estado desde la FDR, ni de que esa supuesta operación tuvieran participación militantes de otras formaciones opositoras, como es el caso de Plácido Micó, de Emilio Ndong y otros. La oleada represiva desatada contra la oposición intentaba impedir la creciente afiliación a la FDR de una parte importante de la población de Wele-Nzas, el distrito de Mongomo, del que es natural el dictador guineano, empeñado en mantenerlo como su feudo político y también la aproximación entre la FDR y esos otros partidos de cara a los procesos electorales que se avecinaban. En los trece meses transcurridos desde el juicio, nuestra organización y otras muchas formaciones políticas, sindicales y sociales de nuestro país (integradas en la Plataforma por la Democratización de Guinea Ecuatorial) hemos venido intentando mover a la opinión publica española, a la administración de nuestro país y a distintas instancias de la UE para que obtuvieran del dictador guineano, Teodoro Obiang Nguema, la puesta en libertad de todos los presos políticos.
Ante este nuevo indulto parcial nuestra organización quiere hacer un llamamiento a todos los partidos, sindicatos y ONG de nuestro país, interesados en los temas guineanos a persistir en sus actividades hasta conseguir la puesta en libertad de todos los presos políticos. La dictadura guineana ha perdido una nueva oportunidad de impulsar un proceso de reconciliación nacional en su país. Por su parte, la administración española no debería caer en la tentación (anunciada varias veces por altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores) de considerar la puesta en libertad de Micó como la condición definitiva para la ”normalización” de las relaciones entre los dos países, ”normalización” que equivale siempre a la emisión por nuestro país de una aval político a las prácticas dictatoriales y a la corrupción del régimen guineano. Los signos más evidentes de esa ”normalización” serían la visita a Guinea, después del verano, de la Ministra de Asuntos Exteriores y otra posible visita del Presidente español, José María Aznar...
Queremos finalmente alegrarnos con las familias y los partidos de los liberados. Que Obiang y su régimen se vean obligados a poner en libertad a dirigentes políticos a los que encerraron por su condición de demócratas y contra los que han manifestado siempre una clara animadversión, es un triunfo político suyo, de la entereza y la dignidad que han manifestado en estos largos trece meses, y lo es también , sin duda, de todos los que hemos expresado nuestra solidaridad con ellos. Queremos fundirnos con todos en un fuerte abrazo.
ASOCIACIÓN PARA LA SOLIDARIDAD DEMOCRÁTICA CON GUINEA ECUATORIAL (ASODEGUE)
2 de agosto de 2003
Fuente: ASODEGUE