MADRID, 8 ( EUROPA PRESS )
El secretario general del Partido Convergencia para la Democracia Social (CPDS, principal partido opositor de Guinea Ecuatorial), Plácido Micó, fue puesto hoy en libertad por el régimen de Teodoro Obiang Nguema, catorce meses después del ´juicio farsa´ del cine Marfil que llevó a la cárcel a decenas de opositores en junio de 2002. ”Ha sido una tortura, pero siempre tuve fe en que algún día saldría de la cárcel”, aseguró Micó, apenas dos horas después de su liberación, en declaraciones a Europa Press.
Micó, que ha sido liberado junto con otras 17 personas, aseguró sentirse ”bien, dentro de lo que cabe”, satisfecho por haber recuperado la libertad y dispuesto ”a seguir luchando por la democracia” aunque sea a costa de ser arrestado de nuevo. ”Mientras esto siga siendo una dictadura trágica, sabemos que somos carne de prisión --explicó por teléfono desde Malabo--, soy consciente de que en cualquier momento me pueden volver a detener”.
Durante catorce meses, el líder opositor ha permanecido detenido en el penal de Black Beach de Malabo, donde las condiciones ”son malísimas a propósito, no por falta de dinero sino porque somos presos políticos”. Excepto los dos últimos meses, permaneció encerrado en una celda de un metro por un metro y medio, ”de la que sólo te sacaban para defecar”, durmiendo en ”un suelo húmedo y enmohecido”, ”sin mantas ni esterillas” y ”rodeado de ratas y cucarachas”.
”Lo hacen así para que sufras, y no te permiten contacto alguno con el exterior, ni con tu mujer, ni con tus hijos ni con nadie, ni tampoco se puede leer ni hacer nada”. Según denunció, otra de las tácticas del régimen es la del hambre: en las cárceles guineanas es la familia la que se encarga de alimentar al preso, y como a los detenidos del cine Marfil no se les permite este tipo de contactos, ”tuvieron que improvisar”. Así, los carceleros les distribuían una vez al día ”un plato de arroz mal cocinado con trozos de pescado mal cocinados”.
”Ha sido una tortura”, recordó, apuntando que muchos de sus compañeros de prisión han estado a punto de morir ”y de hecho dos fallecieron por culpa de los malos tratos”, y eso a pesar de que delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) les visitaron en tres ocasiones, en noviembre de 2002 y los pasados febrero y mayo. El propio Micó contrajo paludismo.
Hace dos meses, los dieciocho fueron trasladados a una nave comunitaria, donde por fin se les permitió hablar con sus familias y que estos les alimentaran ”así que he ganado peso porque comíamos pero no podíamos movernos”. Esta tarde fueron liberados tras ”una ceremonia de cara a la televisión nacional” durante la cual un ministro de Obiang ”lanzó un discurso para que le grabaran”.
En declaraciones a Europa Press, el senador del PSOE Juan José Laborda relató que la esposa de Micó fue llamada esta mañana a Black Beach, y que la liberación se concretó sobre las 16:30, hora española. ”He hablado con él y me ha dicho que estaba cabreado”, comentó el parlamentario español, que en cualquier caso destacó que Micó se encuentra ”muy bien de ánimo”.
EL SUPUESTO INDULTO
”La verdad es que yo pensaba que saldría antes”, señaló Micó, quien se encontraba, en el momento de la entrevista, en el domicilio del candidato a la presidencia del CPDS, Celestino Bacale. Micó se refería al indulto ”supuestamente total y general” que Obiang concedió con motivo de la Fiesta Nacional el pasado 12 de octubre, y que finalmente no alcanzó a los presos políticos.
El pasado 2 de agosto, el régimen de Obiang dictó una nueva amnistía para Micó y varios detenidos más, muchos de los cuales ”ni siquiera son políticos, son jovencitos que nunca han estado en ninguna reunión política pero que son familiares o amigos o pertenecen a la misma tribu” que los principales inculpados del cine Marfil.
En opinión del secretario general de Convergencia, su liberación no supone que el régimen de Obiang ”se esté abriendo”, sino que más bien es la respuesta a la presión internacional. De hecho, apuntó, todo el proceso fue una farsa para desviar la atención y que la comunidad internacional dejara de exigir la democratización del régimen y se centrara sólo en la liberación de los presos políticos. Micó fue encarcelado el 9 de junio de 2002, nada más terminar el macrojuicio contra la oposición celebrado en el cine Marfil de Malabo, en el que fue condenado a catorce años de cárcel. Junto con él fueron sentenciados casi 70 opositores, acusados de un supuesto complot para derribar al régimen de Obiang. ”Yo desde la calle voy a seguir luchando por su liberación y por la democracia”, explicó.
A partir del próximo 20 de agosto, Convergencia mantendrá una reunión con representantes del régimen en Mbini (en la costa occidental) para intentar desbloquear el proceso de democratización. Según Laborda, con vistas a estos encuentros, una de las primeras propuestas es la garantía de la ley electoral democrática para evitar fraudes como los de las presidenciales del pasado diciembre, de las que el CPDS se retiró.
En cuanto al ánimo con el que el CPDS afronta estos contactos, Laborda recalcó que ”hay que presumirle una enorme capacidad de optimismo aunque no vaya con seguridad”. ”Se enfrentan moscas a elefantes”, explicó el senador. Micó, por su parte, se mostró escéptico, señalando que el régimen de Obiang se ha caracterizado siempre por ”tirar por la borda cualquiera de nuestras propuestas”.
SATISFACCION EN ESPAÑA
Por su parte, el Gobierno español considera que la liberación de Micó es un ”motivo de satisfacción” y una ”muestra de espíritu de reconciliación que debe potenciar el diálogo político”, según indicaron a Europa Press fuentes de la Oficina de Información Diplomática (OID).
Las fuentes subrayaron que con la salida de prisión de los opositores ”se ve completado el indulto concedido” el pasado 2 de agosto por parte del Gobierno de Teodoro Obiang Nguema, y confiaron en que este paso ”permita avances” en el diálogo político ”con vistas a las elecciones legislativas próximas”.
En todo caso, señalaron que ”tanto el Gobierno como la oposición deben ser conscientes de la importancia de actuar con respeto a la legalidad vigente” y evitar ”cualquier forma de violencia”. El indulto allana el camino para un posible viaje a Guinea de la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, pero aún no se barajan fechas para ello.
Fuente: Europa Press