CPDS CONVERGENCIA PARA LA DEMOCRACIA SOCIAL DE GUINEA ECUATORIAL
INFORME
LOS PROCESOS ELECTORALES EN GUINEA ECUATORIAL: LA HISTORIA DE LAS FRUSTRADAS ESPERANZAS DE DEMOCRATIZACIÓN
INTRODUCCIÓN
1.- La situación de Guinea Ecuatorial, en el Golfo de Guinea (con frontera marítima con Nigeria) y entre dos países importantes de la zona de África Central (Gabón y Camerún), es sumamente estratégica. Tanto es así que, por un lado, en la solución de dos de los conflictos más importantes de África subsahariana (Biafra y Angola), Guinea Ecuatorial fue la referencia de los derroteros que tomaron los mismos en su momento; por otro lado, el Gobierno de Guinea Ecuatorial ha tenido en el pasado reciente problemas con uno de los países limítrofes antes referidos, que le acusó de albergar gentes que espiaban a dicho país.
2.- A esta importancia estratégica geográfica, se ha añadido, desde mediados de los noventa, el hecho de ser Guinea Ecuatorial un país con importantes yacimientos de un recurso no menos estratégico como es el petróleo.
3.- De estas circunstancias, se puede deducir que la estabilidad sociopolítica de este pequeño país, es absolutamente deseable para coadyuvar a la estabilidad de la zona, y por extensión de toda África. Esta estabilidad no debe entenderse ni como la permanencia de los mismos gobernantes en el poder, ni como ausencia de cambio, ni mucho menos como la inexistencia de un debate político libre. La estabilidad a que nos referimos debe derivarse de la existencia y funcionamiento democrático de unas instituciones de Estado, y del establecimiento y aplicación de mecanismos democráticos para acceder y permanecer en el poder, así como de la ausencia de tensión social, que es consecuencia del ejercicio y disfrute de los derechos económicos, políticos y sociales de todos los ciudadanos en igualdad de condiciones.
ANTECEDENTES
4.- Una observación somera y alejada de la realidad sociopolítica de Guinea Ecuatorial, puede dar la apariencia de que en este país hay estabilidad. Pero observada con cierta atención, se nota:
● Una brutal y sistemática represión política sobre cualquiera que ose poner en duda las actuaciones de los detentadores del poder;
● Una penuria económica que impide un desenvolvimiento adecuado de los ciudadanos;
● Una falta de provisión en servicios sanitarios, educativos, sociales, de infraestructuras de desarrollo en los niveles más elementales, dándose la paradoja de que Guinea Ecuatorial, a pesar de los inmensos recursos que explota desde hace cerca de una década, sigue arrojando índices de desarrollo humano muy bajos y muy desproporcionados respecto a sus cifras macroeconómicas de crecimiento;
● La desarticulación de la Administración del Estado; la inexistencia de una Administración de Justicia y de un Poder Judicial que merezcan tales nombres; la instrumentalización de los cuerpos armados para la represión política; y la concentración del poder en manos del presidente y sus familiares así como de sus allegados y fieles. En efecto, el Ejército ha sido despojado de todos los profesionales cuya lealtad al dictador era dudosa, y lo ha convertido en una milicia clánico-tribal en la que la relación familiar con el general-presidente prima sobre la preparación académica y sobre cualquier normativa castrense y ética profesional. La realidad alcanza un nivel de descaro tal que de nueve generales que tiene el ejército, ocho tienen lazos familiares directos con el señor Obiang, siendo seis de ellos de su propia aldea natal. Esta misma lógica se traslada a todos los niveles de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad, desde el mando hasta la tropa.
5.- Todo ello acumula mucha tensión latente, que si aún no se ha manifestado de forma brutal, es sólo por la falta de experiencia y práctica reivindicativa de la población, y por la asfixiante represión que ha tenido que soportar desde la colonia, pasando por los regímenes que se han sucedido en el país desde la independencia y que no han dejado a la población rendijas, por mínimas que fueran, para la expresión de sus reivindicaciones.
6.- En un mundo cada vez más intercomunicativo, donde las gentes pueden darse cuenta a través de las imágenes o informaciones que les llegan de los confines, de que podría estar mucho mejor, no puede garantizarse que esta capacidad de resignación de la población perdure para siempre, sobre todo cuando esta capacidad de aguante es puesta a prueba constante y provocativamente por el régimen, ni cuando el régimen podría quedar sin dirección si son ciertas algunas sospechas de que el presidente estaría aquejado de una enfermedad grave; pues al haberse debilitado tanto a las instituciones y al no arbitrarse mecanismos democráticos de acceso al poder, ni tratar abiertamente el tema de la sucesión, y como siempre hacen los dictadores, el presidente se postula como alternativa a un caos posterior que él mismo no tendría que sufrir.
LOS PROCESOS ELECTORALES DESDE QUE HAY UN FORMAL PLURALISMO POLÍTICO
7.- Desde el año 1992 en Guinea Ecuatorial hay un formal pluralismo político. El régimen dio el paso solamente para contrarrestar mejor las presiones que desde la comunidad internacional se hacían en dicho sentido. Pero desde el origen mismo, no se planteó tal pluralismo para dotar al país y a la sociedad de unas instituciones democráticas que lo llevaran al desarrollo.
8.- En efecto, a dicho formal pluralismo se llegó después de un proceso constituyente realizado a finales del año 1991. Dicho proceso fue unilateral, no debatido, impuesto, y a la postre venía a anular las pocas garantías que sobre el ejercicio de los derechos existía en la ley fundamental anterior. Como corolario de esta forma de obrar y como piedra de toque de lo que entendía el régimen por pluralismo, dicha ley fundamental se impuso en un referéndum de voto controlado después de una campaña en la que ningún grupo podía ejercer la contradicción. Tanto la ley fundamental como las otras leyes dictadas, no han tenido un racional y progresivo desarrollo. Por otro lado, la publicidad de las leyes es prácticamente inexistente, al no publicarse con la debida regularidad el Boletín Oficial del Estado.
9.- La legalización de los partidos políticos consecuente tuvo también muchos problemas, pues las leyes promulgadas para regular su funcionamiento, tenían más preceptos restrictivos de dicho funcionamiento que los que garantizaban el mismo, con lo cual no sólo hubo grandes dificultades para legalizar los partidos políticos, sino que desde 1993 no se ha querido legalizar ninguno más.
10.- Con la Ley de Partidos Políticos se promulgan otras leyes para regular el ejercicio del pluralismo político. Entre ellas, la Ley Electoral. Más tarde se promulgaría la Ley Reguladora de las Elecciones Presidenciales.
11.- Según las previsiones de la Ley Fundamental y de las otras leyes, se han celebrado en el país varios procesos electorales. Pero las irregularidades habidas en éstos han determinado que, a pesar del tiempo transcurrido y del número de los mismos, no se pueda decir que Guinea Ecuatorial sea un Estado democrático de Derecho; sino al contrario, la tensión social y política siguen siendo tan grandes o más acusados que antes de la promulgación del pluralismo político.
12.- Elecciones legislativas de 1993.- La legislación puesta en píe por el régimen para la implementación del pluralismo político, no sólo era unilateral y restrictiva, sino ni tan siquiera se aplicaba en los pocos aspectos positivos que tenía. Las denuncias hechas al respecto por la oposición determinaron que el Gobierno se aviniera a firmar un pacto Nacional. Pero dicho pacto también adoleció de sustancia en cuanto no abordó la modificación de la Ley Electoral y las demás leyes, sino simplemente se comprometía a respetarlas. Y cuando se denuncian los incumplimientos del mismo pacto, el Gobierno convoca las elecciones legislativas del 93, las primeras plurales. Pero ante los incumplimientos del pacto y de las otras leyes, la persistencia del acoso a la oposición , la no presencia de la comunidad internacional y otras irregularidades, los partidos más importantes de la oposición entonces, agrupados en la Plataforma de Oposición Conjunta POC (UP, PP, CPDS y ADP), decidieron no participar en ellas. Adjudicaron los números de escaños siguientes a los que participaron: PDGE, 68; CSDP, 6; UDS, 5; PL, 1; a CLD, UDENA y PSGE no les adjudicaron ningún escaño.
13.- Las municipales de 1995.- La mella que habría hecho esta forma de hacer las cosas y sobre todo la ignorancia a la comunidad internacional, llevaron al régimen a intentar corregir el tiro. Se reunió la Mesa Redonda de Donantes; y entre otras cosas se decidió la participación de la Comunidad Internacional en todo el proceso electoral municipal. Hubo importantes irregularidades, como el impedimento de hacer mítines en determinados sitios del interior; en el censo y en las mismas votaciones, tal como la entrega de varios carnés a los electores del PDGE, la retirada de la tinta indeleble, etc. Pero la oposición fue hasta el final porque tenía muchas ganas de aparecer constructiva. Así, los partidos más importantes que participaban en la coalición POC ganaron las elecciones, aunque un descarado fraude determinara los resultados finales: PDGE, 109 concejalías; COALICIÓN POC (PP, CPDS, ADP y APGE, a los que se había sumado la facción COMISIÓN GESTORA de UP), 61 concejalías; UP oficial, 12; CSDP, 2; y los partidos UDS, UDENA, PSGE, PSD, CLD, PL y PCSD no obtuvieron ninguna concejalía.
14.- Presidenciales del 96.- La participación de la comunidad internacional y la capacidad de movilización de la POC supusieron que Obiang le viera las orejas al lobo y se decidiera por la irregularidad y el fraude descarado, la represión sobre la oposición, la violación de las leyes así como por la ignorancia de la comunidad internacional en la organización de los siguientes procesos electorales. No se utilizó el censo de las municipales, sino que se confeccionó otro para excluir a posibles votantes de la oposición; se anuló la única candidatura que cumplía los requisitos legales, la de la POC, siendo candidato Amancio-Gabriel NSE ANGÜE, y se admitió las otras que no las cumplían, con la clara intención de dividir a la oposición. No se permitió a los candidatos a realizar libremente sus campañas, habiendo sido agredidos en varios sitios e impedidos sus desplazamientos para llegar a otros. Con todo este ambiente, los candidatos ANDRÉS MOISÉS MBA (UP), SEVERO MOTO (PP), SECUNDINO OYONO (CSDP) Y BUENAVENTURA MONSUY (PCSD) se retiraron, y OBIANG (PDGE) se adjudicó el 96 % de los votos.
15.- Legislativas de 1999.- Cuando se convocan las elecciones del 99, la POC se había disuelto. Aun no habiéndose corregido las irregularidades observadas, CPDS participó en ellas con ganas de, al menos y teniendo en cuenta el fraude cantado, abrir un espacio importante para ir dando consistencia y peso a las instituciones. Pero no sólo persistieron efectivamente las irregularidades señaladas, sino que se empezó a predicar el voto público para ejercer coacción sobre los electores, bajo la amenaza de represalias. Y a pesar de una impresionante capacidad de convocatoria de este partido en los mítines, el régimen arrebató de nuevo la victoria a CPDS cometiendo un escandaloso fraude: PDGE se adjudicó 75 escaños; a UP le dieron 4; a CPDS, 1 escaño (que habría correspondido a Plácido Micó), y a UDS, CLD, PSD, PSGE, UDENA, PCSD, CSDP, PL, APGE y ADP no se les dio nada. Antes de estas elecciones, se había promulgado una normativa que condenaba a la disolución a un partido que en dos confrontaciones electorales seguidas no obtenía ningún electo. Pero como siempre, y como quiera que este precepto perjudicaba a los partidos-siglas absorbidos por el régimen, no se aplicó, sólo para que sigan apareciendo dichas siglas y pueda dar la impresión de que hay muchos partidos. Dichos partidos actúan como atacantes a CPDS en la estrategia de tener siempre crispado en ambiente político.
16.- Municipales del 2000.- A estas no participó CPDS, por el cúmulo de irregularidades que se vinieron desarrollando en las anteriores, y por la ausencia de observadores internacionales. PDGE se adjudicó 176 concejalías; dio a UP y a UDS 2 a cada uno, y a ADP, PSD, PL, CLD, CSPD, PCSD, APGE, PSGE y UDENA, 1 a cada uno.
17.- Presidenciales del 2002.- Cuando se convocan las elecciones presidenciales, hacía pocos meses que se había desatado una feroz represión contra dirigentes de la oposición, entre ellos el Secretario General de CPDS y la dirección y supuestos militantes de FDR. Se había celebrado un juicio y condenado sin pruebas a más de sesenta detenidos, que habían sido brutalmente torturados. Estas irregularidades se añaden a las propias de la convocatoria y del proceso electoral: censo mal hecho; no implicación de la comunidad internacional; no motivación del adelanto de las elecciones. CPDS participa no porque viera una voluntad de un mejor desarrollo de las elecciones, sino para tener un espacio para la denuncia de dichos atropellos, invitar a un cambio y a tender la mano para una reconciliación y una negociación de la transición. Pero no sólo no se hizo caso a esta buena voluntad, sino que se crispó mucho la campaña con agresiones graves a la comitiva de CPDS. Y sólo la responsabilidad política de CPDS evitó que las cosas fueran a más en dicho sentido. Las irregularidades se recrudecieron el mismo día de las votaciones, día en que el propio presidente de la Junta Electoral Central era quien alentaba al voto público, lo que obligó a los candidatos CELESTINO B. BACALE (CPDS), SECUNDINO OYONO (CSDP), JEREMÍAS ONDO (UP) y BUENAVENTURA MOSUY (PCSD) a retirarse de la contienda electoral, mientras OBIANG NGUEMA (PDGE) se adjudicaba el 97, 7 % de los votos.
18.- Las nunca celebradas elecciones a los consejos de poblados.- La estructura de represión en la que descansa el poder en Guinea Ecuatorial tiene raíces muy importantes en las Delegaciones de Gobierno en los distritos, y en los Consejos de Poblado y Comunidades de Vecinos en los poblados y en los barrios de las ciudades, respectivamente. Los titulares de las Delegaciones de Gobierno son los presidentes de las juntas electorales de los distritos y los presidentes de los Consejos de Poblado lo son generalmente de las mesas electorales. Unos Consejos de Poblado dependientes del voto de los ciudadanos y defensores de los habitantes frente a la represión sistemática de los delegados de Gobierno, significan necesariamente un avance hacia la democracia y la posibilidad de la celebración de elecciones en condiciones aceptables y, por consiguiente, de una alternancia democrática en el poder. Será por esta razón que desde el poder no se ha accedido nunca a la celebración de elecciones en dichos Consejos de Poblado, violando así la ley por la que se crearon. Se pretende que son órganos administrativos, cuando en realidad es la estructura que mantiene en vilo a la población y es la correa de transmisión de la mayoría de las políticas de fractura social y fomento del odio que el régimen lleva a cabo.
IRREGULARIDADES QUE SE REPITEN EN TODOS LOS PROCESOS
19.- En todos los procesos electorales que nos hemos referido, se repiten sistemáticamente determinadas irregularidades, de las que muchas van progresando en el sentido más negativo.
20.- Ley electoral.- Como todas les leyes, el régimen hizo una ley electoral no negociada, ley que en aspectos que puedan favorecer el buen desarrollo de unas elecciones, ha sido sistemáticamente violada. Desde la negociación del pacto nacional, la oposición en general y este partido en particular han propuesto modificaciones a la misma, cuyos frutos están por llegar.
21.- Participación de la comunidad internacional.- Salvo en las elecciones municipales del año 1995, la comunidad internacional no ha participado en los procesos electorales que se han mencionado. La artimaña que suele utilizar el régimen es formular invitaciones cuando faltan pocas semanas de las elecciones, a sabiendas que dichas invitaciones sería declinadas por no haber tiempo para llevar a cabo la preparación necesaria, y por no haber participado en los pasos previos a las elecciones. En cambio sí suelen estar grupos de amigos del régimen procedentes de países con tan pocas convicciones democráticas como el régimen de Guinea Ecuatorial, a los que suele referirse como observadores, cuando más bien suelen actuar de cómplices del fraude.
22.- Administración electoral.- Siendo copia de la Ley Electoral española, prevé una Administración Electoral dependiente de la Administración del Estado. Pero siendo ésta politizada y dependiente de nombramientos arbitrarios, en su formulación actual dicha administración electoral no puede más que defender los intereses del partido en el poder. Este tema ha sido motivo de discusión en otros países similares y/o de la sub-región, habiéndose formulado en algunos casos unas administraciones electorales designadas de común acuerdo entre gobierno y oposición y sin dependencia orgánica con el poder. Pero aquí y como hemos señalado, dicha administración electoral sigue enteramente en manos del partido en el poder que se comporta como partido-Estado.
23.- Elaboración del censo electoral.- La Ley Electoral prescribe que el censo electoral se tiene que revisar el primer mes de cada año, lo que no se hace. Cada vez que se aproxima un proceso electoral convocan una comisión mixta gobierno-partidos políticos par la revisión del censo electoral. Pero dicha revisión no es tal; pues en lugar de limitarse a exponer las listas del último censo para que los electores verifiquen su inclusión y se apunten en ellas en caso de que no estén registrados, cada vez se elabora un censo nuevo. Con ello, tiene espacio para la exclusión de los sospechosos de votar a la oposición, o para controlar para posteriores represalias a los funcionarios y trabajadores de las empresas privadas. Y por esta razón las listas electorales no suelen exhibirse en los lugares previstos para la colocación de mesas electorales, sino en algunos casos el mismo día de las elecciones. Lo mismo suele pasar con la distribución de los carnés de elector, que se suele hacer pocos días antes, sin exhibición de las listas. Es frecuente la distribución de varios carnés a una sola persona, para que pueda votar al partido gobernante varias veces. O de una sola persona que lleva paquetes de carnés por los que vota.
24.- La cartografía electoral.- Tampoco se suele dar a conocer hasta unos pocos días antes de las elecciones (en el mejor de los casos tres días). Y como añaden muchas mesas y colegios, con denominaciones extrañas y sin ninguna señalización clara, suele resultar que muchas de las mesas no suelen ser localizadas. Algunas mesas suelen tener otras urnas secretas, donde solo se meten papeletas del PDGE; otras suelen situarse en recintos militares de imposible acceso para los interventores de los partidos de la oposición.
25.- La presencia amenazante de las fuerzas de seguridad.- Los llamados elementos de la Seguridad Presidencial (policía política del régimen), suelen estar presentes en las mesas, ya sea formando parte de los cuerpos uniformados de seguridad, ya como secretarios de mesas o presidentes de las mismas. Su labor es dirigir el voto, obligar descaradamente al voto público, amenazando si ha lugar: son los que así suele estar en el origen de las provocaciones observadas en las mesas donde las gentes quieran ejercer libremente su derecho al voto.
26.- La expulsión de los interventores.- Cuando no han conseguido ocultar la mesa, y ante la presencia de algún interventor de la oposición (CPDS), se suele utilizar todas las artimañas para que no tome parte en el control de las votaciones. Se llega incluso a su expulsión pura y simple.
27.- La votación múltiple, de difuntos, de ausentes.- En muchas mesas, sobre todo del interior del país, los presidentes de mesa, que lo son del Consejo de Poblado, suelen votar por todos los inscritos, incluso ausentes y difuntos. También suele haber caravanas de gentes que son conducidos a varias mesas para votar al PDGE.
28.- El voto público, la no existencia o no utilización adecuada de las cabinas.- Desde las elecciones de 1995, el régimen ha tomado todas las medidas para evitar que el voto siga siendo secreto; saben que la seguridad del secreto del voto haría que perdieran inexorablemente el poder por la vía democrática. No contentos con amenazar, y entre otras artimañas, hacen papeletas y sobres trasparentes y han pasado a instigar e incluso a obligar a los electores a votar públicamente al PDGE.
29.- El escrutinio no público.- Al escrutinio, que debe ser público, no se suele admitir la presencia de los votantes que lo quieran seguir. Y como no hay electricidad en el 80 por ciento de las mesas, se suele hacer en la más absoluta de las oscuridades. Evidentemente, cuando hay urnas secretas sobra el escrutinio, lo que implica unos resultados completamente arbitrarios.
30.- La confección de actas sin tener en cuenta los resultados.- Los resultados suelen ser transmitidos por los Delegados de Gobierno antes del escrutinio, poniendo en las actas lo que les viene en gana. Posteriormente, se suele amenazar a los interventores de la oposición a firmar a punta de arma, actas así confeccionadas sin tener en cuenta los escrutinios.
31.- La publicación de unos resultados que no tiene en cuenta el voto expresado.- La tónica de publicar los resultados sin tener en cuenta los escrutinios continúa hasta la Junta Electoral Central, como tampoco se tiene en cuenta los recursos fundados y documentados que se suele interponer. De ahí surgen los resultados que se suelen publicar, que con un porcentaje habitual superior al 96 %, no dejan lugar a dudas que se trata de unas votaciones realizadas en un sistema dictatorial.
LA COYUNTURA ACTUAL
32.- La situación sociopolítica actual es de tensión latente debido al hecho de una explotación masiva de los recursos, pero que por la mala gobernabilidad, los beneficios no llegan al pueblo. En cambio, se ejerce una brutal represión sobre una población depauperada en la que se fomenta el odio y la fractura social, cuyos dirigentes de la oposición son permanentemente acosados, y que ve frustradas sus esperanzas de cambiar el gobierno pacíficamente por las elecciones. A esta tensión y fractura sociales se añaden los rumores sobre las fricciones que se producen en el interior del propio régimen por el tema de la sucesión. Al mismo tiempo, se ha producido una persecución encarnecida contra los oriundos del distrito de Mongomo (distrito natal del dictador) que osen denunciar las injusticias del régimen. Todo ello presagiaría un caos si en un tiempo razonable, no se encauza el proceso de transición democrática. Pues los que abogamos por la vía pacífica y democrática de elecciones podríamos perder predicamento ante una población tan sufrida y a la que los procesos electorales no han permitido cambiar de gobierno, que así podría tener la tentación de simpatizar con otras vías no nada democráticas.
OBSERVACIONES FINALES
33.- Creemos que es posible y necesario reencauzar el proceso de democratización. A esto se puede llegar si la oposición que representa CPDS accede con suficiente fuerza a las instituciones para poder influir positivamente en el quehacer político en todos los órdenes. Y esto es posible si la comunidad internacional utiliza todo su peso para persuadir al régimen de la bondad de la vía del respeto de los derechos y libertades de todos los ciudadanos y hacer que las próximas elecciones se celebren con la participación plena de la comunidad internacional y con las debidas garantías democráticas.
34.- Es importante señalar que muchos de los conflictos que asolan al continente africano, especialmente nuestra subregión del África Central, se podían haber evitado si la comunidad internacional se hubiera empleando a fondo para corregir las injusticias que se estaban cometiendo y los odios que se estaban fomentando. En poco tiempo se van a celebrar elecciones en Guinea Ecuatorial y, sin la participación de la comunidad internacional, el régimen va a llevar a cabo su acostumbrado fraude y se va a escalar un eslabón más en la ascendente espiral de frustración de la población, que no ignora nadie que constituye la nube negra que anuncia la tempestad.
35.- Y el coste para garantizar un proceso electoral limpio es infinitamente menor que el de intentar poner remedio a una situación de crisis. Creemos que la participación de la comunidad internacional, sobre todo EEUU, España, Francia y la Unión Europea en todas las etapas del proceso electoral es absolutamente necesaria para garantizar la limpieza y transparencia de las próximas elecciones, que llevaría a un proceso de transición democrática estable.
Malabo, 23 de octubre de 2003
Comisión Ejecutiva Nacioanal de CPDS
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Fuente: ASODEGUE