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DOS DISCURSOS DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, SU EXCELENCIA OBIANG NGUEMA MBASOGO publicado por: Communication Hope el 02/01/2004 10:56:25 CET
DISCURSO CON OCASION DE LA CEREMONIA DE PRESENTACION DE VOTOS DE FIN DEL AÑO 2003
Excelentísimo Señor Primer Ministro-Jefe de Gobierno, Excelentísimo Señor Presidente de la Cámara de los Representantes del Pueblo, Excelentísimo Señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Excelentísimo Señor Presidente del Tribunal Constitucional, Excelentísimos Señores Miembros del Gobierno, Honorables Líderes de los Partidos Políticos de la Nación, Reverendísimas Autoridades Religiosas, Estimados Representantes de las Empresas Nacionales y de la Sociedad Civil, Señoras y Señores:
Estas fechas siempre son días memorables de alegría y regocijo que recuerdan y marcan acontecimientos tradicionales que nos traen la ilusión y la esperanza de un porvenir mejor, el fin de año y el comienzo de otro nuevo. A toda la cúpula representativa de los Poderes Públicos del Estado, de todas las Confesiones Religiosas de nuestro País, a todos los Representantes de los Países Amigos que viven y conviven con nosotros en Guinea Ecuatorial en un espíritu de solidaridad, así como a todas las Instituciones Políticas, Sociales, Económicas y Religiosas representadas en este acto, quiero manifestar Mi sensibilidad y afecto por las emotivas palabras que acabáis de pronunciar en honor a Mi persona, a Mi País y a la política que estamos ejecutando en beneficio del Pueblo de Guinea Ecuatorial. Todo lo expresado, a través de las legítimas representaciones que ostentáis no pueden ser méritos únicos de Mi persona sino del Pueblo de Guinea Ecuatorial que Dios y la Historia nos han confiado su dirección, confieso que es la labor de todos nosotros, nacionales y extranjeros de buena voluntad. El Hombre, como Ser Social, no puede desarrollarse aisladamente. Es la característica del Pueblo de Guinea Ecuatorial, como la de todos los Pueblos del mundo. Nuestro País se está desarrollando gracias a los intercambios que su población haya tenido y vaya teniendo con los demás países del mundo. Dios ha creado el mundo y lo ha puesto en poder del Hombre para el bien y no para el mal. Estos son momentos para reconocer las capacidades del Hombre y manifestarlo públicamente. Es a través de los contactos con sus semejantes, desde su infancia hasta su éxodo por el Universo, la ocasión que se forja la grandeza de un Pueblo con sus Hombres. Lo que puedo señalar en estas circunstancias, según Mi propia experiencia, el Hombre tiene impuesto la obligación y la responsabilidad de manifestar su propia grandeza y magnanimidad a través de sus actos en beneficio propio y de la colectividad universal. No es cuestionable que el ingenio de pocos Hombres ha servido para el progreso de toda la Humanidad hasta las actuales circunstancias del dominio del espacio ultraterrestre. Con esta manifestación, quiero pedir sencillamente una acción solidaria y coadyuvada de todas las Instituciones que conforman nuestra estructura estatal y de todos los países que conviven y aman a Guinea Ecuatorial, para que este deber que Dios otorgó al Hombre y que viene cumpliendo de generación en generación, se manifieste en nuestro País, para el beneficio de sus Hijos y de todas las demás Naciones del mundo que tienen libre acceso para desarrollar sus actividades políticas, económicas, sociales y religiosas en Guinea Ecuatorial. Deseo la paz y felicidad a todos, para una Humanidad más digna y próspera. MUCHAS GRACIAS
MENSAJE DE FIN DE AÑO
Compatriotas ecuatoguineanos:
Próximo a concluir el Año 2.003, para iniciar el nuevo Año 2.004, Mi mayor deseo es que el Pueblo de Guinea Ecuatorial viva sus mejores momentos de paz, prosperidad y bienestar general. Terminamos el Año 2.003 con la agradable satisfacción de que nuestro País ha emprendido las riendas de su propio desarrollo. Un año que ha transcurrido en medio de un ambiente de paz social y sosiego sin precedentes, en el que nuestra acción se ha visto más acentuada en la consolidación de la democracia nacional, el consenso entre las fuerzas políticas de la Nación, la ejecución acelerada del programa de desarrollo económico, así como el reforzamiento de las relaciones de Guinea Ecuatorial con la Comunidad Internacional, factores todos que nos llenan de ilusión para afrontar con determinación y sin desmayos los retos que se nos presenten durante el año 2.004. Un nuevo año siempre ha supuesto una esperanza de paz y felicidad para la Humanidad. En este sentido, formulo Mis fervientes votos de paz y felicidad al Pueblo de Guinea Ecuatorial y a todas las Naciones del Planeta, para que haya más entendimiento, armonía y convivencia fraternal entre los Hombres. Desde luego, el Pueblo de Guinea Ecuatorial debe sentirse más orgulloso por el progreso acelerado de su evolución socio-política y económica, la cual está conduciendo al País en la órbita del desarrollo moderno. Somos conscientes de que desde su existencia, el Proceso Evolutivo de la Humanidad siempre es ascendente, progresivo, pero lento, porque existen para cada país circunstancias que favorecen o dificultan esta evolución. En el caso concreto de Guinea Ecuatorial, no debemos ignorar las circunstancias que en el pasado y en el presente han contribuido a frenar nuestro desarrollo ascendente y cuya superación debe constituir nuestro reto permanente, para asegurar el progreso y la felicidad de nuestra Nación. Efectivamente, nos encontramos ante un reto para superar el subdesarrollo que implica: adecuar la estructura política, social y mental de nuestra Nación a las exigencias modernas de otros Pueblos, superar el analfabetismo, mejorar las condiciones sanitarias del País, dotarlo de una infraestructura medioambiental adecuada para incentivar la actividad humana, desarrollar nuestro sistema administrativo para rentabilizar la infraestructura existente, así como alcanzar un nivel tecnológico que mejore nuestras capacidades de producción y gestión. Todo ello, implica cambios de mentalidad y la asunción de responsabilidades que eviten los fracasos y retrasos que hasta hoy está conociendo nuestra evolución socio-pilítica. Por otra parte, sabemos y somos conscientes de que esta evolución, que es natural, no se debe improvisar ni acelerar de manera brusca. He aquí que en el proceso político, el Año 2.003 se ha caracterizado por la madurez política de nuestro proceso democrático, el Estado de Derecho y el respeto cada vez más de los Derechos Humanos del Pueblo, que han dado como resultado la paz y armonía que actualmete vive el País. Sobre esta base política, ha sido posible llevar a cabo todas las transformaciones económicas y sociales en las que está inmersa hoy la Nación, tales como: las infraestructuras educativas, sanitarias, de comunicación, transporte y los servicios sociales más imprescindibles para el Pueblo. El Estado de Derecho sigue afianzándose para ofrecer mayor seguridad jurídica para todos los operadores económicos, quienes concurren en la ejecución del programa adoptado por la Conferencia Económica Nacional de 1.997. Sin embargo, reconocemos que uno de los obstáculos más determinante es la limitada capacidad tecnológica de los ciudadanos ecuatoguineanos, que constituye un obstáculo para poder controlar los enormes recursos económicos que tiene nuestro País, hacerlos más rentables y entrar de lleno en el tren del desarrollo nacional. El año 2.004, debe bautizarse como “el Año de la Tecnología para el Desarrollo de Guinea Ecuatorial”, programa que debe centrarse no solo en la modernización, con el equipamiento de los servicios administrativos, sino también en la formación cuantitativa y cualitativa de los recursos humanos, capaces de rentabilizar la gestión del Estado. Nuestra acción se incrementará, en este sentido, con el financiamiento del Estado a la formación de los recursos humanos. En este sentido, la Juventud constituye la esperanza del futuro de Guinea Ecuatorial. Se iniciará la integración en la Administración Pública y Privada a los nuevos Cuadros profesionales, para dinamizar y rentabilizar el desarrollo económico y empresarial del País. Por consiguiente, pido una concertación de acciones, tanto del Gobierno, como de la Iglesia, las Organizaciones No Gubernamentales y la población civil, para que coadyuven en esta labor formativa, por convenir al interés general de la Nación. Otra de nuestras prioridades para encarar el Año 2.004, debe ser nuestra lucha contra los signos de la pobreza que conocen algunas capas sociales de la Nación. Para ello, el Gobierno debe impulsar para que las acciones del Instituto Nacional para la Promoción Agropecuaria, así como las del Instituto Nacional de Desarrollo de Pequeñas y Medianas Empresas incidan en la capacidad operativa de los productores nacionales. Dispondremos para ello de los créditos presupuestarios necesarios para el apoyo a los productores, así como promover la creación de Bancos de Desarrollo que promocionen sus actividades. El crecimiento económico actual, en términos de ingresos, no debe producir necesariamente los efectos de una inflación para el acceso de la población a los productos de consumo. Para ello, es necesario adoptar una política nacional de productividad, a través de los dos Institutos mencionados, que aumente la capacidad productiva y adquisitiva de los campesinos, así como el flujo de los productos de consumo a las grandes ciudades. Las empresas comerciales instaladas en el País no deben abusar con el aumento de precios de los artículos de consumo y de primera necesidad. Compatriotas ecuatoguineanos:
Las facilidades de inversión otorgadas por el Gobierno al capital extranjero ofrecen una gran oportunidad para que el ciudadano ecuatoguineano se vea beneficiado, asociándose a dicha inversión para que participe en sus rentas y adquiera la tecnología que en estos momentos carece el País. Sin embargo, observamos con gran decepción que, a pesar de éste perfil muy positivo que caracteriza el tren del desarrollo de Guinea Ecuatorial, muchos de nuestros compatriotas conceptúan de mala manera las funciones del Estado y las Instituciones que ostentan el poder estatal, así como los principios y valores políticos y democráticos que deben caracterizar la acción de estos poderes. No podemos vivir cada vez bajo las improvisaciones y programaciones que a diario concibe cada uno de nuestros ciudadanos. Nuestra labor, desde que soy Presidente de esta Nación por la gracia de Dios y la voluntad del Pueblo de Guinea Ecuatorial, se enmarca dentro de una visión nacional que tiene en cuenta los valores y aspiraciones del Pueblo, así como los principios democráticos de un Estado de Derecho, en los que cada ecuatoguineano tiene igualdad de derecho con los demás, para aspirar en la dirección y participación de la cosa pública. Esto significa que no descartamos la posibilidad de acciones alternativas, lo que Me ha conducido, a iniciativa propia, a promover transiciones políticas de toda índole. Al respecto, la Mujer debe aspirarse a una mayor participación efectiva en la vida pública de la Nación; para lo cual, se trabajará activamente para conseguir que la Mujer ocupe puestos de responsabilidad en la Administración Pública y obtenga más escaños en el Parlamento en la próxima Legislatura así como en las demás Instituciones del Estado. Por lo tanto, no debemos caer tan bajo para suplantar la política nacional, que es bien del Pueblo, por los intereses individuales de las personas. Nuestra modesta experiencia así lo ha demostrado desde los históricos acontecimientos del Día 3 de Agosto de 1.979 que Me obligaron a cambiar el rumbo torcido de la evolución guineana de entonces. No cambiaré jamás Mi actitud, para no traicionarme a Mí mismo, al Pueblo de Guinea Ecuatorial y a su Historia, por cuanto que, desde entonces, todo lo que hacemos ha sido en consenso con el Pueblo. Algunos políticos ecuatoguineanos, por sus actos, han aborrecido los valores democráticos, que dan opción a todos a la igualdad de oportunidades, para producir la alternancia, y optan por actitudes y acciones que ponen en peligro la paz y la estabilidad de nuestra Nación, para lograr sus ambiciones personales. El Pueblo nunca ha conocido, ni ha consentido los programas de estos políticos para que sean impuestos por procedimientos anticonstitucionales y antidemocráticos. No han valorado nuestro programa político que ha sido diseñado con el consenso del Pueblo para salvaguardar el interés de todos. Tampoco han valorado el realismo de nuestra política basada en el diálogo, la tolerancia y la participación de todos. Al contrario, la lucha por las riquezas materiales ha sido la ambición de la mayoría de nuestra clase política, cuando la riqueza material no es la política nacional del Estado, porque ella es fungible. Por tanto, debemos primar, ante todo, la libertad del Hombre, su integridad física y moral, así como la igualdad que todos debemos disfrutar a través de unas Leyes más justas y humanas. Este objetivo es dialogable, accesible a todos y se encaja en nuestro ordenamiento político y democrático, en el cual se pueden discutir todas las aspiraciones, para evitar situaciones confusas. Ningún dirigente político del mundo ha sido dictador de naturaleza. Todo depende de las circunstancias políticas del momento y del espíritu y objetividad que se desea imprimir en el Pueblo para su propio beneficio. En este sentido, actuaremos con más rigor y firmeza, y nunca claudicaremos, para impedir que la ambición personal y la lucha por las riquezas materiales que se han cebado en muchos de nuestros políticos sean las que prevalezcan ante el interés general del Pueblo. Seremos todavía mucho más rigurosos, si para ello hay que evitar que, para la alternancia en el poder, nuestros políticos empleen medios y procedimientos anticonstitucionales. Nuestro rigor será más acentuado todavía, si ellos pretendiesen violar impunemente la unidad nacional, la paz, la integridad territorial y la libertad del Pueblo, para prevalecer sus intereses particulares y de grupos. La Unidad Nacional, que ha sido reconocida y defendida como realidad y valor Nacional positivo del Pueblo de Guinea Ecuatorial, es materia no negociable, y nunca sería quebrantada mientras Dios y el Pueblo de Guinea Ecuatorial sigan consintiendo que Yo dirija los destinos de este País. Tampoco los quebrantadores de la paz nacional, del orden social y constitucional, así como de la justicia social en Guinea Ecuatorial tendrán cabida, mientras que la Ley Me autoriza gobernar este País. No hay distinción entre el terrorismo y el quebrantamiento del orden constitucional. Estimados Compatriotas:
Queremos ser un País modelo en el contexto internacional que defiende la Libertad de los Hombres y de los Pueblos, la Paz social, los Derechos Humanos, el desarrollo económico, la Justicia y el respeto recíproco de los Pueblos, así como la cooperación entre los humanos y sus Estados. Por tanto, el terrorismo es una gran amenaza contra estas aspiraciones. Pero, si el terrorismo es un medio para acceder a un derecho, creemos que los principios que acabamos de evocar satisfacen las aspiraciones de todas las Naciones del mundo. En este sentido, lamentamos los actos de violencia y de terrorismo que se registran en varias partes del mundo y expresamos nuestro vivo deseo de que la prosperidad, la paz, la solidaridad y el amor fraterno alcancen a toda la Humanidad con la entrada del nuevo Año 2.004. ¡ARRIBA LA REPUBLICA DE GUINEA ECUATORIAL!
Fuente: Ministerio de Información, Turismo y Cultura
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