Malabo:  30°C | Rocío: 26°C
   Madrid:  26°C | Rocío: 06°C
 Malabo     Madrid
Logo de genet
      Buscar: en:   Noticias   Enlaces   Anuncios  

Login

Home
Intro/Ayuda
Noticias
Anuncios
Autores
Lenguas
Foro de Debates
Apuestas
Quiz
Calculador de Francos CFA a Euro
Calculador de Euro a Francos CFA
F CFA <---> Euro
Cambios Recientes
Contacto
Suscribirse
Foro/Chat
Estadística
Enlaces
Documentos
Promoción
Su página de inicio
Recomendar

¡Viva Patricio Nbe!

Visitas desde
06/02/2003 :


Rafi, heroina de la informacion
Rafi, la voz de los sin voz
Galeria de Ilustres de Guinea Ecuatorial

Formato para impresión Email anterior Noticias posterior Compartir en Twitter

Editorial

La prensa guineana publicó un promedio de 27500 ejemplares en 2003, según un informe de ASOPGE


publicado por: Association de la Presse Equatoriale Guinea el 02/01/2004 12:57:38 CET

GUINEA ECUATORIAL/ LIBERTAD DE PRENSA
ÚLTIMO ESCRUTINIO TRIMESTRAL
Y BREVE BALANCE DE 2003
ASOPGE

INTRODUCCIÓN
La incertidumbre política que reina en la República de Guinea Ecuatorial durante los últimos dos años no hace sino endurecer la ya crítica situación de violación de libertades fundamentales que caracteriza el sistema político dominante en este país centroafricano desde 1969. Constantes rumores de complot si no inventados por el propio régimen para cargar contra los ciudadanos considerados “indomesticados”, arrestos arbitrarios a los opositores, asesinatos y terrorismo de Estado, inseguridad ciudadana, corrupción generalizada y violación sistemática de los derechos humanos, constituyen el plan programático de la política oficial del general Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, en el poder desde 1979.

Desde el seis de diciembre, una nueva ola represiva política está abierta en el país. Por el momento, la oposición y diversas fuentes han denunciado detenciones masivas y arbitrarias, torturas e incluso asesinatos de centenares de ciudadanos. Generales y mandos del ejército, parlamentarios y altos funcionarios de la administración, comerciantes, ciudadanos de a pie y aldeanos, sospechosos de comulgar con la disidencia política son víctimas, como en marzo de 2002, de una supuesta denuncia de conspiración contra el imperio ‘nguemista’.

Persiste un absoluto vacío de Estado de derecho, de garantías jurídicas y la mutilación de las libertades fundamentales sigue tan patente como en el pasado. El respeto a la persona humana sigue siendo una utopía, mientras la sumisión y la obediencia ciega se han convertido en únicos méritos con los que el poder agracia y premia a sus súbditos.

Con este panorama, las libertades de prensa, de expresión y de opinión, que constituyen el primer blanco, han desaparecido por completo en la sociedad guineana. Los intentos por implementar la transición democrática pluripartidista manifiestos en la Constitución de 1991 se han desvanecido, y en la actualidad sólo reina un feroz poder omnímodo que ha terminado con las aspiraciones de libertad democrática de las presentes generaciones y cada día que pasa pone en entredicho el devenir de las futuras generaciones y del conjunto del pueblo guineano.

En lo que significó la antesala de las actuales represiones políticas, el 3 de noviembre el régimen mandó recluir a un corresponsal de prensa extranjera, en clara violación de la libertad de prensa, si cabe, una de las más duras registradas en el país durante el 2003. Rodrigo ANGÜE NGUEMA, que cubre para la AFP, BBC de Londres y Panapress, era detenido y encerrado en los barracones de la policía por los psicópatas de Malabo, sin que se presentara cargo alguno contra él. Las presiones de organizaciones internacionales en materia de libertad de prensa y la ilegalizada Asociación de Prensa de Guinea Ecuatorial contribuyeron a su puesta en libertad ocho días después.

PRENSA A LA ECUATOGUINEANA
En contra del último barómetro sobre la libertad de Prensa en el mundo, publicado por Reporteros Sin Fronteras en octubre, que sitúa a Guinea Ecuatorial en el puesto 139, de entre los primeros 28 Estados más represivos, el último informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sin embargo, la “coloca” en el puesto número 116, con lo cual, teóricamente el país está en sus mejores momentos socio políticos y económicos, según patentiza el informe en los análisis sobre la situación de los principales instrumentos internacionales de Desarrollo Humano. Con un PIB per cápita que supera los 5000 dólares, Guinea Ecuatorial se encuentra entre los países de Desarrollo Humano Medio, un balance que contrasta con la triste realidad socio política y económica del país, porque allí no existe más que miseria y pobreza, el sida y diversas enfermedades endémicas y la opresión sistemática contra quienes se arriesgan en hacer el uso de los derechos subjetivos de libertad de expresión y de opinión.

Con más deterioro que hace 34 años, cuando accedió a la independencia, las libertades fundamentales siguen siendo burladas, pisoteadas si no ignoradas oficialmente por las autoridades políticas y militares de este minúsculo país rico en yacimientos petrolíferos y tercera potencia productora del oro negro en África subsahariana. Las exigencias sobre una posible cristalización de la caótica situación socio-política del país han sido relegadas al cuarto plano y allí, la comunidad internacional ha centrado su atención en los pozos petrolíferos y su explotación indiscriminada, mientras el pueblo, dueño y señor de ésta riqueza, está agonizándose como consecuencia del apoyo y legitimación, por los aduladores del mercado y de la cooperación internacional, de un sistema político impopular, corrupto y caníbal.

Los medios de comunicación social son prácticamente inexistentes y la población no tiene casi acceso a la información. No existe participación ni debate socio-público sobre los problemas del país, debido a la falta de funcionamiento de una prensa independiente, libre, plural y profesionalizada. La radio televisión oficial que, mínimamente tiene alcance territorial en los 28.051 kilómetros cuadrados, son meros instrumentos de propaganda ideológica y los rudimentarios periódicos, gubernamentales, progubernamentales e independientes todavía se encuentran en la etapa más primitiva de la prensa escrita y cultivan, en miniatura, mas bien un especie de periodismo “informativo” semejante al de 1870, donde prima mensajes doctrinales y partidistas. En contraste con la frustrante apertura de la libertad de prensa emprendida entre 1994 y 2000 por un grupo de intrépidos profesionales, en la actualidad el ejercicio del periodismo se encuentra en un completo revés, causa del amordazamiento a los profesionales “molestos” quienes, ante constantes amenazas de muerte, se vieron obligados a evadirse del terreno y exiliarse fuera de las fronteras nacionales. La prensa quedó en manos de un reducido grupo de profesionales sumisos con escasos conocimientos en la materia periodística y carente de la suficiente valentía para afrontar el hostigamiento gubernamental.

Los inmensos recursos económicos del país no han permitido al Gobierno formar si quiera a sus propios profesionales, modernizar los equipos y fomentar la libertad de prensa conforme a los principios de la Declaración de Windhoek de 1991. Sin embargo, para el PNUD de Malabo, Guinea Ecuatorial, país donde no se respeta los más elementales derechos humanos, ni se organizan elecciones libres y transparentes, ni funciona prensa libre e independiente, está cumpliendo con los principales instrumentos internacionales de derechos humanos. Este análisis, en opinión de la oficina de las Naciones Unidas, se basa en el mero hecho de que Guinea es productor de 300 ó 400 mil barriles de petróleo diarios y, para escaparse de las críticas de sus socios occidentales, ha suscrito los siguientes instrumentos internacionales de derechos humanos:


• Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial.
• Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
• Pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales.
• Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
• Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
• Convención sobre los Derechos del niño.

En noviembre, el PNUD organizó en Malabo un “seminario de sensibilización y formación sobre los objetivos de desarrollo del milenio”, destinado a los profesionales de los medios de comunicación social. Los objetivos de desarrollo del milenio instan, entre otras cosas, “invertir lo antes posible y de manera ambiciosa en educación básica y en salud, fomentando simultáneamente la equidad de género”... “Fomentar la gobernabilidad democrática y los derechos humanos para acabar con la discriminación, asegurar la justicia social y promover el bienestar de todas las personas”. Este seminario, muestra de manera clara la política de distracción de la oficina del PNUD en Guinea Ecuatorial con respecto a los compromisos adquiridos en la Declaración de Windhoek de 1991, sobre el fomento de una prensa libre, plural e independiente. Los profesionales guineanos precisan de más formación y la emergencia de una prensa competente, dotada de los medios técnicos-profesionales necesarios urge más que nunca, si el objetivo es coadyuvar a que la sociedad guineana se implique en los objetivos del milenio. Si no existe un auténtico debate público-social en un país, garantizado por la prensa libre, difícilmente se puede esperar que haga frente a los objetivos del milenio.


En Guinea Ecuatorial, funcionan “nominalmente” siete publicaciones periódicas, pero en el presente año ninguna de ellas logró alcanzar la periodicidad prevista en sus estatutos:

• Los periódicos oficiales, Ebano y Potopoto, teóricamente mensuales, hicieron una tirada aproximada de 4800 ejemplares durante el presente año, repartidos en 3000 para el primero y 1800 para el segundo.
• La revista progubernamental La Gaceta, editado en España por un empresarios español afincado en Malabo, publicó alrededor de 16000 ejemplares.
• Los periódicos independientes La Opinión y El Tiempo, teóricamente semanales, alcanzaron la mísera cifra de 3500 ejemplares, 2000 para el primero y 1500 para el segundo.
• En última instancia, se encuentran los periódicos ideológicos La Voz del Pueblo, del gubernamental partido democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), que sacó a la venta al menos 1200 ejemplares, mientras la Verdad, del principal partido de la oposición, la Convergencia para la Democracia Social (CPDS) alcanzó al menos 2000 ejemplares en todo el 2003.

Según estimaciones de la Asociación de la Prensa de Guinea Ecuatorial (ASOPGE), el conjunto de las publicaciones de la prensa escrita guineana alcanzó una media de 27500 ejemplares en 2003, es decir, un ejemplar por cada 2000 lectores de los 500000 habitantes del país. La prensa guineana es urbana, cuya venta y acceso a la información se limita solamente en el casco urbano de las principales ciudades de Malabo y Bata.

Es un balance triste, pero desgraciadamente no está lejos de la realidad socio política del país, donde la lucha de las autoridades de turno se ha centrado en coartar cualquier indicio de fomento de la prensa libre e independiente. Los periódicos, incluidos progubernamentales, no tienen acceso a la información oficial y carecen de los elementales medios necesarios para la producción así como de profesionales cualificados para la materia periodística. Precisamente, el tratamiento periodístico de las informaciones no se puede concebir como un ejercicio profesional en su verdadero sentido, sino como una actividad divulgadora (no difusión), lejos de cualquier matiz técnico-profesional.

La prensa guineana, por su periodicidad y después por su falta de medios materiales, económicos y humanos, no está al día y se limita a comentar sobre los asuntos que han perdido actualidad durante días, semanas y meses. Tampoco puede denominarse prensa de opinión, porque están impregnadas de partidismo, propaganda triunfalista y de doctrinas claramente ideológicas. La escasa preparación de los profesionales y el medio en que ejercen favorece en gran parte esta postura, mucho más que la falta de medios económicos y materiales.

Después de doce años de proclamación oficial del pluralismo político, no se presagia ninguna esperanza que permita el florecimiento de una auténtica prensa en Guinea Ecuatorial, que suponga un reciclaje del periodismo actual y permita a los profesionales adaptarse a la vertiginosa evolución que ha adquirido y sigue adquiriendo la profesión en las últimas décadas. El clima político del país sigue jugando muy en contra de ésta profesión, como si las autoridades estuvieran preparadas únicamente para ningunear cualquier atisbo que se percibe favorable a la implementación de las libertades de información, opinión y de expresión. Como ejemplos, se puede citar la desaparición del periódico El Sol en 1996, la ilegalización de la ASOPGE en 2002 y las diferencias profesionales que hundieron la línea editorial de los periódicos independientes El Tiempo y La Opinión en 2000.

DETENCIÓN DE UN CORRESPONSAL
En realidad, la violación de libertad de prensa es una constante en Guinea Ecuatorial. Parte desde los denominados medios públicos u oficiales que, controlados por el propio dictador y sus ministros, sólo se limitan a cantar la demagogia imperialista de los dirigentes de turno. Si bien el régimen no acostumbra a encarcelar a los profesionales “molestos”, pero las presiones psicológicas que sufren, la discriminación social y las barreras a los recursos financieros públicos y privados, constituye una auténtica cárcel que involucra a periodistas y sus respectivos medios. Eso es mucho más insidioso, porque favorece a que los periodistas renuncien por sí mismos la profesión o que sus medios caigan al pique, como se está registrando.

El 3 de noviembre pasado, los verdugos de Malabo mostraron una vez más su odio visceral hacia la libertad de prensa, al detener ilegalmente y mantener en prisión durante ocho días, sin cargo alguno, al corresponsal de prensa internacional Rodrigo ANGÜE NGUEMA. Ahora se encuentra en una especie de libertad vigilada y el régimen aún no ha abandonado su intención de llevarlo a los tribunales, por una información que difundió a finales de octubre sobre un “rumor de tentativa abortada de golpe de Estado en Guinea Ecuatorial”.

Durante su permanencia en los barracones, el periodista, que también es miembro de la ilegalizada Asociación de la Prensa de Guinea Ecuatorial, fue sometido a múltiples interrogatorios en los que fue coaccionado a revelar las fuentes de su información. No pudieron lograr su objetivo y alertados por campañas de organizaciones internacionales en materia de libertad de prensa, en especial Reporteros Sin Fronteras y el Comité de Protección de Periodistas, fue puesto en libertad provisional.

La detención de Rodrigo presagiaba, como ha ocurrido, que el régimen tenía los nervios a piel de flor, para deshacerse de un grupo de sus colaboradores y familiares que parecen están haciendo sombra a su proyecto de entronizar como heredero en la presidencia al primogénito del presidente, Teodoro Nguema Obiang Mangué. Casi un mes después, se iniciaban masivas detenciones en la ciudad de Bata y ahora muchos ciudadanos están recluidos en los centros penitenciarios del país, posiblemente en espera de un “juicio” por supuesta conspiración.

La detención de Rodrigo ANGÜE NGUEMA provocó la división en el grupo de los profesionales domesticados por el ministerio de Información. Los periodistas “míticos” Trinidad MORGADES BESARI y Manuel NZÉ NZOGO ANGUÉ, intentaron solidarizarse con el periodista detenido, mediante sendos documentos al Gobierno exigiendo su inmediata puesta en libertad. Aquello no gustó al empresario español Roberto Martín Prieto, que mantenía una posición claramente contraria. La chispa que se produjo en la asopge institucionalizada concluyó con el anuncio de una hipócrita dimisión de Trinidad y Manuel, que hasta la fecha no ha sido confirmada ni desmentida por el ministerio de Información, de donde dependen orgánica y funcionalmente tras la institucionalización de asopge.

Mientras tanto, en el ministerio de Información se seguía ignorando, dos días después, las causas de la detención del periodista y su titular Agustín Nzé Nfumu se limitó en señalar en declaraciones a la prensa que “si ha sido detenido es porque será juzgando por los delitos que ha cometido”. La declaración del ministro no guarda más comentarios que los que se pueden deducir de un súbdito al servicio de su amo.

NUEVA CORRESPONSALÍA
Los periodistas no ceden. El 13 de diciembre pasado, se supo que la Agencia Europea de Noticias (AEN) estableció una delegación en Guinea Ecuatorial. Será el cuarto medio extranjero que cuanta con un corresponsal en este país después de la AFP, BBC de Londres y Panapress, que cubre Rodrigo ANGÜE NGUEMA.

Pero, a pesar de ello, el Gobierno se mantiene intacto en su política de secretismo informativo y ningún medio, nacional o extranjero, tiene acceso a fuentes de información oficial, salvo aquellas que guardan relación con interés propagandístico. Como en todo sistema basado en un poder autocrático y corruptela, el régimen cuasi-democrático de Teodoro Obiang Nguema considera que no hay que rendir cuenta de su gestión política a los ciudadanos, por esa razón, los periodistas independientes son objeto de múltiples ataques.

DESILUSIÓN
El 2003 se ha caracterizado por innumerables violaciones de libertad de prensa en Guinea Ecuatorial. Todas provienen de las autoridades oficiales, incluido el jefe de Estado, quien arremetió directamente en dos ocasiones contra profesionales de la prensa. El ministerio de Información y un grupo de profesionales domesticados también fueron implicados en actos de violación de libertad de prensa e incluso la oficina del PNUD practicó una política claramente favorable a la mutilación de este derecho, en claro quebrantamiento de la Declaración de Windhoek de 1991, sobre el fomento de una prensa independiente, libre y plural en África.

En materia de libertad de prensa, 2003 ha sido el año de estancamiento total. La evolución de la prensa se ha retrocedido y ninguna publicación interna ha logrado modernizar su sistema de funcionamiento ni ampliar su marco operacional para el ejercicio libre del periodismo. El dueño de la pequeña prensa independiente, El Tiempo y La Opinión, en contra de sus objetivos editoriales y estatutarios, ha preferido aliarse con el régimen y mantener una guerra abierta contra la junta directiva de la ilegalizada ASOPGE, mientras el compromiso editorial de sus medios se vuelve cada vez más mediocre, a pesar de haberse beneficiado clandestinamente de un importante apoyo económico por parte del Gobierno, aunque no sería para potenciar sus periódicos sino para favorecer el juego al régimen.


MALABO, DICIEMBRE 2003
POR LA LIBERTAD Y LA SOLIDARIDAD DE LA PRENSA EN GUINEA ECUATORIAL
EL CONSEJO DIRECTIVO-PRESIDENCIA DIRECCIÓN.

• Se puede consultar los precedentes informes de ASOPGE sobre la situación de la libertad de prensa en Guinea Ecuatorial, publicados en abril y octubre de este año, enviando un mensaje en el correo electrónico asopge_ngo@hotmail.com























Fuente: ASOPGE

¡Nota importante!
El contenido de los artículos publicados no refleja necesariamente la opinión de la redacción de guinea-ecuatorial.net
Véase también la declaración sobre el uso de seudónimos

Usuarios en linea: 11075


Noticias
Recientes

Síguenos en:

© Guinea-Ecuatorial.net (Nvo Zang Okenve 2004 - 2014) - Foro Solidario por Guinea. Todos los derechos reservados. email: info@guinea-ecuatorial.net