Un grupo de dirigentes del Partido del Progreso (PP) de Guinea Ecuatorial ha presentado su baja de esta formación como forma de denunciar las ”prácticas autoritarias” del presidente y fundador de esta formación, el veterano dirigente opositor Severo Moto. Asimismo, advirtieron ”al pueblo y a la comunidad internacional sobre el futuro dictatorial que planea sobre el país” en caso de que Moto asuma alguna vez la Presidencia de la República.
En una declaración firmada el pasado 15 de diciembre pero hecha pública con un mes de retraso, los dirigentes dimisionarios, entre los que se encuentran el presidente del Consejo Geográfico en España, José Pablo Nvo Owono, y el secretario general del mismo organismo, Inocencio Engon Obiang Nse, expresan su ”duda” y ”sobre todo su miedo” por el ”posible uso antidemocrático que el presidente fundador (del partido) y su oligarquía familiar pueden hacer de los instrumentos administrativos del Estado” en caso de llegar al poder.
En particular, los firmantes temen que Moto haga uso en su favor de los poderes relacionados con el orden público, ”a menudo utilizados por los dictadores para perseguir a quienes se dedican a la práctica de la denuncia”, y advierten del riesgo de que el dirigente opositor, de 60 años de edad, se convierta en el ”tercer dictador de la República de Guinea Ecuatorial”, en alusión a los dos anteriores mandatarios del país desde la independencia, Francisco Macías (1968 y 1979) y Teodoro Obiang Nguema (desde 1979, aún en el poder).
En el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, los firmantes expresan su apoyo al gobierno en el exilio instituido el pasado mes de agosto en Madrid por el PP, la Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE) y el Partido Liberal (PL), presidido por el propio Moto, por considerar que ”sus objetivos constituyen la expresión de un generalizado sentimiento de cambio”.
No obstante, advierten de este ejecutivo precisa de ”la garantía personal y democrática” de un líder que garantice ”un pacto de estabilidad democrática” y que no convierta ”todo en una coartada para construir su particular dictadura”.
Los firmantes consideran, al respecto, que Severo Moto ”acredita escasa fiabilidad democrática” debido a ”su actitud arrogante y su rencor”, así como ”por su conducta política totalitaria, fruto de su fe en el acceso al poder por designio de las fuerzas del embrujo, y su talante antidemocrático reflejado a través de su trayectoria de 20 años de historia sin un cuadro directivo conocido”.
”DIRIGIENDOLO HASTA LA MUERTE”
Los dirigentes dimisionarios denuncian, entre otras cosas, que en esas dos décadas de existencia del partido ”no ha celebrado un Congreso Nacional” y ha eludido cualquier debate interno ”siquiera para ratificar a su presidente actual”.
En este sentido, la declaración relata como anécdota una supuesta conversación entre Moto y ”un importante miembro del Partido Popular español” que le preguntó si su partido tenía estatutos. La respuesta de Moto fue, según los firmantes: ”Uno mismo fundó este partido y uno seguirá dirigiéndolo hasta la muerte”.
Los dimisionarios creen también que la presencia de Severo Moto en la presidencia del gobierno en el exilio es ”el principal obstáculo para atraer la confianza” del resto de partidos de la oposición que se han negado a unirse el proyecto, como es el caso de Convergencia para la Democracia Social (CPDS) y la Fuerza Demócrata Republicana (FDR, ilegal).
También lamentan la ”visión familiar” que del poder tiene el presidente del PP. ”Por desgracia, se ha cultivado en nuestro país un exacerbado nacionalismo ´distritalista´ en el que el distrito o la provincia son entendidos como único entorno donde es posible practicar la justicia distributiva de los recursos del estado en régimen de solidaridad; ello ha arraigado todavía más la cultura de las relaciones familiares como base de apoyos políticos”, señala la declaración.
Al respecto, los firmantes aseguran que el propio Moto se ha valido de estas prácticas, como revela la inclusión de su hermano, una hija y dos sobrinos en puestos destacados del gobierno en el exilio.
Fuente: EUROPA PRESS