Investigadas las cuentas de Oriente Medio en bancos norteamericanos
Timothy L. O´Brien NYT. Viernes, 2 de abril de 2004
Mientras el FBI, los reguladores bancarios y un comité del congreso norteamericano inspeccionaban en profundidad las operaciones bancarias de Arabia Saudita en un banco de Washignton muy utilizado por los diplomáticos, numerosas cuentas controladas por representantes de varios países de Oriente Medio fueron también objeto de investigación, según reveló alguien que participó en las encuestas.
Los investigadores estuvieron examinando los movimientos de caja de las cuentas extranjeras del banco Riggs National, especialmente aquellas de Arabia Saudita, por si hubiera una conexión con los grupos terroristas o con actividades de lavado de dinero. Las cuentas controladas por diplomáticos de Dubai, Abu Dabi y Omán, también se incluyeron en la investigación, según la misma fuente. Los representantes suadíes les informaron que sus cuentas en el Riggs estaban limpias.
Además de las cuentas de Oriente Medio, también fué examinada una cuenta corporativa controlada por el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
Millones de dólares en efectivo que los legisladores y el banco difinieron como sospechoso se habían movido en esa cuenta. Fué abierta bajo el nombre de una corporación llamada Otong, y el dinero empezó a llegar a dicha cuenta desde 1999, según un informe de los legisladores federales publicado el 30 de enero con la ayuda del Riggs.
Aunque el Riggs cerró todas sus cuentas de Guinea Ecuatorial en febrero (de este año 2004), algunas actividades anteriores de esa cuenta llamarón la atención, porque la Exxon Mobil, el gigante del petróleo, había depositado ahí un total de unos 300 millones de dólares. A pesar de Guinea Ecuatorial padece pobreza extrema, su economía ha crecido espectacularmente en años recientes gracias al descubrimiento de grandes cantidades de reservas de petróleo. Exxon Mobil es uno de los mayores productores del petróleo del país.
No está claro de qué manera el dinero de Exxon Mobil llegó a la cuenta Otong. Ni Exxon Mobil ni las autoridades de Guinea Ecuatorial han podido ser localizados para conocer sus opiniones.
Siete movimientos en la cuenta Otong, realizados entre septiembre de 1999 y abril de 2002 y que totalizan la cifra de 11,5 millones de dólares atrajeron la atención de los investigadores. Una autoridad en contacto con el Riggs informó a los investigadores del Riggs en septiembre pasado, que el dinero en la cuenta Otong procedía de las cuentas fuera de norteamérica propietarias de Obiang Nguema Mbasogo que éste acababa de cerrar -una explicación que no satisfizo a los investigadores norteamericanos. Las autoridades federales están mirando la posibilidad de que el dinero de la cuenta Otong se haya usado para sobornar a empleados de compañías norteamericanas o que estuvieran envuelto en actos de sobornos políticos, según alguien con conocimiento directo de la investigación.
También se está investigando el papel jugado por el embajador de Guinea en los Estados Unidos, Teodoro Biyogo Nsue, en las transferencias de esos fondos.
Riggs ha estado cooperando con los investigadores del FBI y con los encuestadores de organismos reguladores desde el otoño del 2002. El banco afirma que no ha violado la Ley a propósito. ”Riggs siempre coopera con los organismos de control y con las autoridades que mantienen la ley, pero Riggs no tiene ninguna señal de que seamos o hayamos sido el blanco directo de una investigación del FBI”, dice Adam Weiner, portavoz del banco. La investigación se desencadenó casualmente a raiz del examen de una transferencia en el Riggs realizada por el embajador saudí en norteamérica, Príncipe Bandar ibn Sultán, y por su mujer, la Princesa Haifa, en 2002.
Entonces, los agentes del FBI estaban investigando cómo llegó el dinero de la cuenta de la princesa a los bolsillos de dos personas implicadas en el ataque del 11 de septiembre al World Trade Center. Associated Press informó que dos estudiantes que recibieron dinero de la cuenta de la princesa y que lo hicieron llegar a dos secuestradores no tenían conocimiento de los ataques al Trade Center antes de que ocurrieran éstos. Los agentes de la Ley han investigado de cerca la posible financiación de Arabia Saudita a los grupos terroriatas desde los ataques del 11 de septiembre, y las cuentas del Riggs llamaron la atención en un principio como parte de la investigación, dice un agente federal que participa en las reuniones de trabajo.
Un portavoz de la Embajada de Arabia saudí dijo que el FBI les dijo ”de forma repetitiva hasta incluso hace una semana se había informado a la embajada que no había evidencias” de que la cuenta en el Riggs estuviera involucrada en fondos para el terrorismo o en actos de lavado de dinero.
The NewYork Times
Traducción propia: Celestino Okenve
Fuente: The New York Times