Fiel al espíritu por el que fue creado, Periodistas Independientes (PI), alerta una vez más a la opinión pública internacional de la situación caótica que
continúa registrándose en Guinea Ecuatorial en materia de violación de Derechos Humanos y libertades.
En la madrugada del día 22 del presente mes, fue secuestrado y torturado el ingeniero Juan Alfonso Oyono Alogo, por miembros de la seguridad del Presidente Obiang. La motivación de esta actuación es, al parecer, su supuesta vinculación con personas que denuncian por Internet las arbitrariedades del régimen de Teodoro Obiang. Esta acción tiene lugar a pocos días de producirse en el país la muerte, en extrañas circunstacias, de otros destacados miembros de la sociedad guineana como el Dr Elías Maho Sicacha, presidente de la Cruz Roja de Guinea Ecuatorial.
Con el objeto de maquillar un régimen que viene asolando a todo un pueblo desde hace más de 30 años, Teodoro Obiang, recurre como ha hecho durante toda su trayectoria, a denunciar acciones golpistas imaginarias y prefabricadas con el objetivo de perdurar en el poder y ”justificar” la represión dirigida hacia la oposición y disidencia y a la sistemática violación de los derechos de los ciudadanos.
La denuncia del fallido golpe de estado del pasado mes de marzo y posibles implicados, expresada por el primer ministro, Abia Biteo, durante las sesiones de la Asamblea general ordinaria de la ONU, es un ejemplo de ello.
PI manifiesta que hasta el momento el régimen de Malabo no ha aportado ningún elemento válido y consistente que pruebe tal acción. Es más, muchos observadores,analistas, y especialistas en temas geoestratégicos han llegado a la conclusión que la intentona con raices en Sudáfrica, ha sido un golpe diseñado por el propio régimen. Estas conclusiones se basan en defectos evidentes en la realización de dicha supuesta operación. Por ejemplo: de todos es sabido las excelentes relaciones existentes entre Obiang y los servicios secretos sudafricanos. A principios de la década de los 80, durante el régimen del apartheid, el dictador guineano acogió a una base de observación sudafricana en el valle de Moka para la vigilancia de la vecina Nigeria, quien éxigió su desmantelamiento argumentando que la existencia de esta base ponía en peligro
su seguridad. Estas y otras conexiones guineosudafricanas asi como con Zimbabwe, (protegido de Sudádfrica), contienen muchas respuestas al supuesto acto conspiratorio.
Aún sin tener en cuenta las anteriores precisiones, la actuación de ”niños de colegio” que se les atribuye a los supuestos mercenarios provoca la incredulidad de los que conocen la forma de operar de los auténticos ”señores de la guerra”. Sin citar, claro está, los garrafales errores logísticos.
Sorprende, aún más, la mediatización de esta intentona golpista, con grandes titulares, sin que el contenido de dichas informaciones aporten pruebas que justifiquen esa intensa y global campaña publicitaria. Esta falta de pruebas ha quedado al descubierto durante el transcurso del juicio que se ha seguido a los supuestos implicados. Juicio plazado, sine die...
Consideramos que este supuesto golpe de estado ha sido utilizado por Obiang como una operación de relaciones públicas, através dela manipulación, intoxicación y desinformación. Antes Obiang imaginaba golpes para suprimir a sus adversarios; hoy prefabrica golpes para distraer la atención de la comunidad internacional de los problemas reales que aquejan al sufrido pueblo de Guinea Ecuatorial.
Periodistas Independientes expresa su rechazo ante cualquier intento de encubrir la grave situación por la que atraviesa el pais y hace un llamamiento a la comunidad internacional reunida en la sesión ordinaria de la Asamblea general del las Naciones Unidas para que aporten una solución definitva que ponga fin a la impunidad de una persona que lleva burlándose de todas las normas y leyes nacionales e internacionales desde hace más de 30 años.
Periodistas Independientes, exige que toda información referente a Guinea Ecuatorial sea el resultado de la investigación objetiva, veraz y transparente, sin que en la misma prime ninguna otra condición que la verdad de los hechos. La información no debe ni puede ser condicionada a intereses de materias primas como las que contiene ese pais africano y mucho menos que esos intereses le mantengan como materia reservada y terreno de explotación.
Ginebra, 24 de septiembre del 2004.
Fuente: PERIODISTAS INDEPENDIENTES