COMUNICADO
El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema en sus acostumbradas arengas públicas (esta vez en la llamada ¨tradicional ceremonia de presentación de votos¨) al presidente de la República, celebrada el pasado 27 de diciembre en Malabo, se ha felicitado por ¨la evolución positiva y ascendente¨ del proceso democrático emprendido desde 1991.
La Resistencia Nacional de Guinea Ecuatorial (RENAGE), sale al paso de esas pomposas declaraciones recordando a la opinión pública nacional e internacional que lejos de toda verdad, la política del régimen del general Teodoro Obiang Nguema ha sido de promesas incumplidas desde su subida al poder el 3 de Agosto de 1979. Recordemos que en su discurso ante el Cuerpo Diplomático acreditado en Malabo el 5 de Agosto de 1979, el presidente Teodoro Obiang Nguema, precisó las razones y los objetivos que le habian movido a llevar a cabo el golpe de Estado. Juró que traía a los guineoecuatorianos el orden social y el imperio de la ley. Sin embargo no hace falta ser un gran especialista para darse cuenta de la cruda realidad que persiste en el país.
El presidente Teodoro Obiang Nguema en sus monótonos discursos siempre habla de la ¨paz y orden¨ reinantes. A respecto, la Resistencia Nacional de Guinea Ecuatorial (RENAGE), recuerda que la paz no significa ausencia de guerra. Como acertadamente lo dijo alguien, Guinea Ecuatorial, único en su género que encierra tal contradicción, es el país que, a la vez, vive en paz y en guerra: en paz porque afortunadamente no hemos conocido conflictos armados en nuestras calles, lo que no valoramos en su justa medida; pero al propio tiempo vive en guerra porque, mientras un ciudadano sigue reclamando sus derechos ese ciudadano lleva guerra en su corazón. Pues hay guerra en los corazones de muchos ciudadanos que van a pie en la calle e incluso de muchos que van en coches.
La Resistencia Nacional de Guinea Ecuatorial (RENAGE), no puede estar de acuerdo con el sentido general de las ¨reformas¨ llevadas a cabo por el Gobierno actual por considerar que constituyen en su conjunto, la falta de perspectivas para el país. Nos oponemos a ellas por creer que vulneran en exceso el bienestar popular, la soberanía del país y el alma misma de la Nación. No es pues aceptable una sociedad en la que la política sea patrimonio de unos pocos, mientras que amplios sectores tienen que resignarse a vivir sujetos a los caprichos de éstos, haciendo solicitudes para respirar o cantar o amar o sonreir.
Son muchos los guineoecuatorianos que coinciden en que hay que cambiar los talantes políticos, las formas de gobernar, los usos públicos. Son muchos los guineoecuatorianos que desean la democratización del país sin falsificaciones, el progreso sin saltos en el vacío, las nuevas respuestas para las demandas nuevas. Son muchos los guineoecuatorianos que piden una mayor calidad de vida, un mayor bienestar para todos. Esas coincidencias sobre el presente y sobre el futuro, dentro de un espacio político común que está abierto a las aportaciones válidas desde buena fe, son el mimbre con el que debe construirse cualquier formulación a corto o medio plazos cuando hablemos de proyectos políticos; pero no desde una fabricación artificial, sino desde la realidad social.
Somos una gran mayoría los guineoecuatorianos que creemos en la necesidad de que se arbitren urgentes medidas de Reconciliación Nacional para lograr la participación con plenas garantías de todo el Pueblo guineoecuatoriano en auténtico proceso político de carácter democrático.
Es dentro de este contexto que la RENAGE considera que el cese de las arbitrariedaes, represalias y la violencia por parte del régimen, es un bien necesario para la buena salud de nuestro cuerpo social. La historia de mañana recordará agradecida a quien sea capaz de conseguirlo de verdad y estable. De igual modo, quizá nuestros hijos de mañana puedan, si no, echarnos en cara el no haber tenido coraje de saber encontrar el único camino. Si un diálogo fuese capaz de limpiar todo este sucio clima de arbitrariedades, quizá valdría la pena intentarlo.
La RENAGE solicita del régimen que sin más tardar inicie el diálogo con toda la Oposición Nacional para que juntos sentamos las bases para el futuro inmediato de nuestro País y lograr el puesto que más ventajas la traiga a lo largo del siglo XXI.
La RENAGE se compromete ya de antemano a participar en este diálogo nó sólo con la seriedad que la caracteriza, sino nos comprometemos a invertir nuestra experiencia y usar nuestra influencia para convencer a los excépticos si los hubiera y hacer todo por garantizar el suceso.
La RENAGE estima que no se debería descartar a nadie de tal proceso porque somos de la opinión, que a través de unas elecciones verdaderamente líbres y transparentes, se puede establecer criterios sobre la representatividad de cada quién.
Hecho en exilio, a 29 días del mes de Diciembre de 2001
POR LA DIRECCIÓN POLÍTICA
Samuel Mbá Mombé
Secretario de Relaciones Internacionales e Institucionales
Fuente: RENAGE