Severo Moto revela el pacto del clan para turnarse en el poder
El presidente del Partido del Progreso, Severo Moto, esclarece para LA RAZÓN los porqués de las más de 50 detenciones políticas ordenadas por el dictador guineano Teodoro Obiang. Se trata de una depuración de la cúpula del «clan» que controla el dictador desde hace más de 20 años. Moto asegura que la familia tiene una ley «sagrada», según la cual doce de sus miembros deben gobernar el país durante algún tiempo.
Ángel Villarino - Madrid.-
La detención de más de 50 políticos guineanos llevadas a cabo por las autoridades del país evidencian una «depuración» dentro del clan de los Mongomo, al que pertenece el propio dictador Teodoro Obiang. Así lo anunció el presidente del Partido del Progreso de Guinea (PP), Severo Moto, en declaraciones a LA RAZÓN. «Dentro del clan existe un pacto según el cual doce de sus miembros se han de turnar en el poder. Obiang lleva más de 20 años en el Gobierno y sus compañeros de clan empiezan a impacientarse», aseguró Moto, que a su vez confirmó el peligro de golpe de Estado que vive el país. «La situación está a punto de estallar y la explosión se producirá dentro del propio clan gobernante», dijo.
El político guineano descarta una guerra civil, pero asegura que los principales afectados por las intrigas de Palacio serán los cerca de 500.000 ciudadanos que habitan en el país y que han quedado absolutamente al margen del enriquecimiento del petróleo y de la autocrática fórmula política impuesta por Obiang. «Conozco la reacción del clan cuando se enfada y se ceba en los disidentes y en la población».
Una buena proporción de los detenidos fueron miembros destacados del circulo «familiar» que ha controlado los destinos del país desde el fin de la presencia colonial española. Muchos ocuparon ministerios, puestos en el Parlamento y otros altos cargos dentro de los Gobiernos de Teodoro Obiang y de su antecesor y tio carnal, Macías Nguema, a quien el actual dictador desalojó del poder. «Ahora, paradójicamente, aquéllos que han estado encarcelando siempre, se ven encarcelados, reprimidos y entre rejas. La experiencia de vivir en la cárcel ha de crear en ellos un sentido mucho más humano de lo que es el poder y la situación del país», aseguró Moto.
La solución que aporta el Partido del Progreso pasa por solicitar a Teodoro Obiang que acabe con las «inadmisibles» formas de Gobierno de su clan, que se olvide de intentar ser sucedido por su primogénito y que abra un proceso electoral «libre y justo» que permita acceder al poder a los grupos de la oposición, «que harán partícipes a la población», una de las más castigadas del África Negra, a pesar de que el crecimiento del PIB alcanzó la impresionante cifra del 48,2 por ciento el año pasado. Este dato ha de explicarse atendiendo a la explotación petrolífera que desarrolla Guinea Ecuatorial desde que, en 1994, fueron descubiertos varios yacimientos petrolíferos. «El petróleo ha hecho difícil la aplicación de los Derechos Humanos y la democracia», comenta Severo Moto. Para él, la presencia empresarial extranjera demanda estructuras lo más corruptas posibles. «Si el Gobierno funciona como una mafia occidental es porque se les enseña a ello», sentencia.
La actitud de los Gobiernos occidentales y de los observadores internacionales no es suficiente, comenta Moto. «Estamos advirtiendo a la comunidad internacional sobre el terrible balance que podrían provocar las luchas intestinas entre los miembros del clan de Obiang». España, en calidad de antiguo país colonizador, centra parte de sus esfuerzos diplomáticos en establecer unas relaciones fructíferas con Guinea Ecuatorial. Así, de un tiempo a esta parte se han incrementado las relaciones entre ambos países. «España quiere que Obiang ente en razón. Busca la solución menos dramática y sabe que ésta debe pasar por la vía democrática», reconoce Moto.
Por su parte, EE UU, que ha incrementado su presencia en el país tras el descubrimiento de los yacimientos de petróleo, actúa, a ojos de Moto, «cautelosamente», porque quiere «lavarse la cara y mantener su presencia aquí dignamente, sin corrupciones». «Pero claro», comenta gravemente el político, «el empresariado norteamericano es harina de otro costal».
La única salida, sentencia Moto, es hacer diplomacia preventiva. «La solución parte de que nos serenemos todos y busquemos la mejor forma de gobernar»
http://www.larazon.es/noticias/noti_int09.htm
Fuente: La Razón Digital (25.03.02)