Bata, 26 marzo (LD).- Segùn fuentes bien informadas, se sigue temiendo por las vidas de algunos de los detenidos al desconocer completamente el paradero de Felipe Ondo Obiang y Guillermo Nguema Ela.
Aunque no han podido ser confirmadas algunas informaciones sobre supuestas muertes, algunas verificaciones llevadas a cabo y la situación local tal como se percibe, permite sobradamente albergar inquietudes, añaden las mismas fuentes.
A pesar de la incertidumbre total que reina en el país, la vida al parecer está en su curso normal ya que al parecer, la población nó se ha dado cuenta hasta la fecha de la extrema tensión que se vive en el país.
En la tarde del pasado sábado 23 de marzo, efectivos de la seguridad supuestamente al mando de un marroquí, procedieron a la detención de toda la familia de Felipe Ondo Obiang en su residencia cita en la calle de la Ronda en el Barrio de Los Ángeles de la capital guineoecuatoriana.
De entre los detenidos se encuentran sus hijos César Ela Ondo, Pedro Alogo Mozuy y Marisol.Una sobrina de nombre Natalia, embarazada y sus hermanos Alejandro Medang y Juan Ovono Obiang
También habia sido detenido un otro pariente militar de profesión y guardaespaldas del actual Ministro de Transportes y Comunicaciones, Marcelino Oyono Ntutumu.
Según se pudo saber, los detenidos estaban siendo vigilados desde hacía tiempo, pero que después fueron apresados en el momento en que ellos empezaron a bajar la guardia.
“El miedo que atenaza al guineano es tal que incluso los familiares de los detenidos se muestran muy reticentes a librar información y la situación es muy tensa que hace temer nuevos desarrollos próximamente”, han aclarado las fuentes.
El lunes 25 de maryo se pudo notar la presencia de una caravana de cerca de una decena de carros blindados que circulaba por la calle 3 de agosto de Malabo sin que se pudiera saber la razón de las movilizaciones de las fuerzas ni su destino.
LOS INTERROGATORIOS CONTINUAN IMPLACABLEMENTE
La cárcel central de Bata sigue bajo estricta vigilancia. Habitualmente guardada por un suboficial y un subalterno, ahora lo es por 7 a 10 efectivos al mando de un suboficial, sin contar con la presencia permanente del administrador Capitán Judas Tadeo Mba Nsué y su adjunto.
Se ha sabido que las diez (10) celdas de aproximadamente 2x1,5m con que cuenta la cárcel están llenas de presos cuyo número e identidades se desconoce. Sólo tienen acceso a ellas el administrador y su adjunto; el resto de soldados que guardan la cárcel no tiene acceso a esta zona de la cárcel.
La Diáspora también ha sabido que en una de las celdas se encuentra un tal Ovono Akumbega, brigada de las fuerzas terrestres quien ha sido terriblemente torturado que no puede ni orinar sin la ayuda de terceros.
Su esposa está autorizada a darle de comer dentro de la celda. En la misma celda se encuentra un ex-comandante cuya identidad nó se ha podido verificar. En otra celda se encuentra un civil muy joven cuya identidad tampoco se conoce.
En otra se puede oír hablar de un tal Paco. Los asesinos de un asiático encontrado muerto en la playa de Nnom Abong hace unos meses ocupan otra de las celdas.
Un preso que padece de hipertensión ha sido autorizado a unirse a los presos comunes; es de los raros a poder recibir comida de su casa. Los demás reciben pan, leche y sardinas de sus verdugos. La inmensa mayoría son de Mongomo.
El grueso de los presos de la presente oleada se encuentra ahora en los barracones comunes, junto con todos los demás presos.
Los interrogatorios se desarrollan siempre fuera de la cárcel, en el palacio Africa o en la casa de Utonde. Los policías son los que los recogen de la cárcel, los cubren la cabeza con un saco y los embarcan en sus Toyotas azules con cristales opacos.
En el aeropuerto de Bata, se les ve circular de vez en cuando a gran velocidad hacia Utonde cuando llevan a las víctimas de turno, mientras que de Evinayong nó se tiene muchas informaciones
Algunos rumores apuntan a un pretendido ex-refugiado recientemente regresado al país como el chivato de la redada actual, pero la información queda por verificar. “Insistimos en que se ignora el paradero de Ondo Obiang y su vida nos preocupa”, han añadido las mismas fuentes.
Noticias de última hora parecen indicar que el paso por Utonde queda severamente controlado, prácticamente prohibido a los que habitualmente transitan por ahí. “Se indica que se ha notado señales de movimientos de tierra, como si se hubieran estado abriendo fosas. No se trata de una noticia segura, pero dado el contexto, es verosímil”, se concluye.
Fuente: LD