Sanchez Memba.
Yaounde, 22 mayo (LD).- ¿Qué garantías jurídicas se espera de un proceso cuyos jueces están sometidos bajo la estricta disciplina del partido gobernante? ¿ Ha tocado su fin la dictadura guineana? ¿Qué pasará con Felipe Ondo Obiang, Guillermo Nguema Ela y Plácido Miko Abogo? En medio de esta gran expectación, sobre el futuro político de los dirigentes de la hasta ahora no legalizada Fuerza Demócrata Republicana (FDR) y del principal líder de la oposición guineana, Placido Miko Abogo, la sociedad guineana se moviliza para ver cómo hoy el régimen del general Teodoro Obiang Nguema juzga a sus lideres políticos, acusados de una supuesta tentativa de golpe de Estado en el que tambien están implicados alrededor de 200 ciudadanos, incluido un sacerdote.
No habrán garantías jurídico procesales, dado la magnitud del caso. En la dictadura guineana cualquier caso que afecta a la familia presidencial, los jueces siempre lo han tratado conforme a los dictámenes del propio presidente de la república, quien tampoco ha esclarecido la naturaleza y el alcance de una supuesta tentativa de golpe de Estado, que desde el 14 de marzo ha conducido a la cárcel y a la tortura de varios ciudadanos, ya sea por su proximidad al líder de FDR, ya sea por sus convicciones ideológicas.
Será la enésima vez que el régimen de Teodoro Obiang, surgido en 1979 tras derrocar a su tío Macías Nguema mediante un golpe de Estado, juzga a varios ciudadanos por un supuesto atentado de golpe de Estado. En ningún momento los anteriores juicios, protagonizados por un Consejo de Guerra, tuvieron tales garantías, pero al final los presuntos inculpados fueron condenados a varios años de cárcel y otros sentenciados a pena capital y ejecutados sin perdida de tiempo.
Las tentativas de golpe de Estado de esta calaña siempre han tenido como cabecillas a ciudadanos originarios de Mongomo, distrito natal del presidente.
En 1983, los paramilitares Carmelo Owono Andeme (Cona) y Gregorio Ela Micha Obono (Endang) fueron sentenciados a pena capital por un consejo de guerra y ejecutados en la cárcel pública Bleack Beach, y en 1986, se hizo lo mismo con Eugenio Abeso Mondu, quien fue ejecutado en las inmediaciones del kilómetro 4, carretera del aeropuerto de Malabo.
En Malabo se han desatado fuertes rumores en torno a la suerte que correrá Guillermo Nguema Ela y Felipe Ondo Obiang, quienes a parte de pertenecer a la misma región que el señor Obiang, también se da la coincidencia de que son originarios de la misma tribu (Nkodjeñ) y casi del mismo poblado que sus predecesores Gregorio Ela Micha y Eugenio Abeso Mondu, en lo que muchos interpretan como una latente rivalidad entre la tribu gobernante, la de Teodoro Obiang (Esangui) y Nkodjeñ. Pues, a excepción del caso Moto que, como los otros tantos, fue puro montaje, el régimen guineano jamás ha perdonado a alguien que dice haber participado en una tentativa de golpe de Estado y máxime si es de su región natal.
Sin embargo, sorprende la implicación del líder de CPDS, Placido Miko Abogo, aunque según fuentes próximas a la presidencia, siempre se le ha mirado mucho mas como heredero político del primer ministro guineano de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndong Miyone, que fue ejecutado por Masías Nguema tras el frustrado golpe de Estado de 5 de marzo de 1968, cinco meses después de la independencia nacional. En una conversación telefónica, Placido Miko ha dicho, desde Malabo, que no se le puede considerar como heredero político de Ndong Miyone, si bien reconoce que el tipo de lucha que llevaron para conseguir la independencia del país es similar a la que ellos también están llevando ahora para liberar Guinea Ecuatorial. Una lucha, ha dicho, que también coincide con la de otros pueblos africanos, como Sudáfrica en tiempos de apartheid, etc.
Paralelamente, agregan las fuentes, se da el hecho de que es el dirigente de la formación política que se presenta como la única alternancia de cambio democrático en caso de unas confrontaciones electorales democráticas y transparentes, como es el deseo de la comunidad internacional y del propio pueblo guineano. Partiendo de estas premisas, su futuro político está más que en juego, a no ser que tenga alcance las escépticas presiones internacionales, que posibilitaron su arresto domiciliario tras mas de cuatro horas en las celdas de Balck Beach.
Fuente: LD