24º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A
(Las lecturas de este domingo son de la fiesta de la Exaltación de la Cruz)
LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
IDEAS PRINCIPALES DE LAS LECTURAS DE ESTE DOMINGO
- 1ª Lectura: Núm. 21, 4b-9: Israel, camino hacia la tierra prometida, se revela contra Dios y aparecen en el desierto las serpientes venenosas, por haber murmurado contra Dios. Moisés eleva en el desierto un estandarte con una serpiente. El que es mordido por una serpiente y mira el estandarte queda curado.
- 2ª Lectura: Filp. 2, 6-11: El himno de la carta a los Filipenses describe el camino que sigue Jesús hasta llegar a la muerte de cruz y a su glorificación.
- Evangelio: Jn. 3, 13-17: Jesús en el diálogo con Nicodemo recuerda la serpiente elevada en el desierto y dice que el Hijo del Hombre también será elevado para que tengan vida. Él es la fuente de vida para todos los que contemplan y adoran con fe la Cruz.
Queridos y hermanas en Cristo:
En el catecismo aprendimos que la Cruz es la señal del cristiano. También solemos cantar: “La señal de los cristianos… es amarse como hermanos”. Así Es para nosotros la cruz. Una señal, un recordatorio, un signo de identidad.
La cruz no es signo de muerte, sino de salvación. Dos palos atravesados: uno vertical, apuntando a Dios; otro horizontal, abrazando a los hombres. La cruz nos lo recuerda. Es la cruz de nuestro salvador que vivió mirando a Dios como hijo y abrazando a los hombres como hermanos. La cruz, así entendida, es señal de un proyecto muy humano: ser hijos y ser hermanos, como nos lo enseñó el maestro. Y esta señal, sencilla y profunda a la vez, es capaz de atraer a todos hacia sí.
Nos recuerda que el camino del hombre pasa por esta humanidad entregada hasta la muerte por amor. La cruz nos hace divinamente humanos y humanamente divinos. En ella encontramos la medida de nuestra propia humanidad.
Fuente: Jesús Rafael