El cantante camerunés Lapiro ha sido condenado a 3 años de carcel
26 de septiembre de 2008.-
El cantante Lapiro de Mbanga, que fue detenido durante las manifestaciones violentas que se sucedieron en Camrun en febrero de este año y que se saldaron con 40 muertos según las autoridades, ha sido finalmente condenado por un tribunal de Nkongsamba a tres años de cárcel. Su abogado informó que el fiscal le habia inculpado pillaje y colocación de obstáculos en la via pública, solicitando por ello 20 años de prisión y el pago de daños por valor de 1,6 millones de euros. El abogado Agustín Mbami ha recurrido la sentencia.
Lapiro es intérprete de la canción ”constitución constipada”, que critica la revisión que el dictador Paul Biya hizo a la Constitucion camerunesa para que pudiera presentarse otra vez a las elecciones del año 2011. Lapiro fue detenido en su ciudad Mbanga, que fue escenario de las violentas manifestaciones contra la revisión constitucional en el mes de febrero y contra el encarecimiento de la vida.
Lapiro estuvo varias veces detenido por la policía antes de las manifestaciones, sin más consecuencias. El cantante, que fue candidato del partido de la oposición Social Democratic Front del líder Jhon Fru Ndi en las elecciones municipales en su pueblo, fue condenado a pagar 300 mil euros por daños e intereses a la sociedad de plantaciones de Mbanga y 120 mil euros al centro de impuestos de la ciudad por los perjuicios sufridos durante las manifestaciones.
Lapiro, de 51 años, era muy famoso en Camerún por sus canciones muy críticas contra Paul Biya durante el periodo de fuerte contestación que tuvo éste a comienzos de los años 90. Paul Biya lleva en el poder desde 1982.
En los sucesos de comienzos de este año, acaecidos sobre todo en la zona de Duala, se detuvo a más de mil quinientas personas acusadas de pillaje y robos, algunas de los cuales han sido condenadas ahora junto con el cantante.
Camerún atraviesa de nuevo un perido de crisis económica como consecuencia de la situación política creada por la intransigencia de Paul Biya, que no quiere poner en marcha la democratización del país.
Fuente: agencias