Malabo 29 agosto 2011.-
Ya estoy terminando mi estancia en Guinea. Experiencia muy positiva y al mismo tiempo decepcionante.
Se ha confirmado que Guinea no conocerá la democracia mediante cambios graduales del régimen actual. Ni funcionará el país porque no hay presión de la población para que al menos los servicios básicos funcionen al menos un poco bien. Con una población derrotada y esclavizada no es posible por ahora el cambio que provenga del pueblo. No es solo que hay miedo y terror. El ser humano aquí ha quedado desnudo en su dignidad.
Obiang no admite un hecho tan normal como la discrepancia de un partido a sus planes. Para él es como si le hubieran matado a su familia. Ha movilizado todo para destruir a UP, hasta violar la ley de partidos o los estatutos del partido UP.
Sin un sistema judicial, nada se puede hacer en Guinea. Aqui se viola la Ley por parte de las autoridades y los recursos o las denuncias contra la dictadura no tienen ningún efecto. Los jueces no son jueces.
Aqui el gobierno hace lo que le da la gana violando las leyes, confiado en que tienen el poder militar y los gobernados no pueden hacer nada. Mucho abuso de poder, demasiado. La impunidad es total.
Un grupo de pocos militantes de UP han decidido echar del poder a la dirección actual de UP, su escrito se ha leido en la radio estatal y el ministro del Interior, que debería cumplir y hacer cumplir la Ley, apoya la rebeldia de ese grupo. Ese grupillo es el que va a reconocer el gobierno, O sea, una actitud ilegítima emprendida por un grupo de militantes, que en cualquier parte del mundo no tendria importancia, aqui es apoyada por esta gente que gobierna y que no tiene rubor en violar su propia Ley.
Obiang no va a cambiar, no entiende de democracia ni cree en ella. Ni siquiera se siente en la obligación de aparentar al menos como deberia hacerlo un jefe de Estado serio. No respeta nada ni a nadie.
Hemos tenido muy mala suerte.
Hay dictadores que aun gobernando sin democracia respetan al menos su palabra y sus propias leyes dictatoriales.
El acceso a Internet es muy limitado. Más adelante escribiré con más detalle pero por ahora mi impresión no puede ser más pesimista.
Fuente: propia