REPERCUSIONES POR LA MUERTE EN LA CÁRCEL DE UN OPOSITOR
Partidos y sindicatos piden a Piqué que medie para liberar a 64 presos
MARCO SCHWARTZ
MADRID
El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, expresó ayer su ¨grave preocupación¨ por el ¨retroceso¨ en los derechos humanos que se ha producido en Guinea Ecuatorial y que se puso de manifiesto en el macrojuicio contra la oposición celebrado el 9 de junio por una supuesta conspiración contra el presidente, Teodoro Obiang. Piqué aseguró que el embajador español en Malabo ha transmitido la posición del Gobierno de España a Obiang.
El jefe de la diplomacia dijo a los periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados que es ¨absolutamente imprescindible¨ una investigación para esclarecer la muerte en prisión, el viernes pasado, del dirigente opositor guineano Juan Ondó Nguema. Ondó, que fue condenado a seis años y ocho meses de prisión en el macrojuicio, sucumbió a las ¨tremendas secuelas de las torturas a que fue sometido durante el interrogatorio y al hambre¨, según denunció Amnistía Internacional.
1.000 FIRMAS La suerte del resto de condenados se ha convertido en motivo de preocupación internacional, como ya advirtió a El PERIÓDICO el líder opositor Celestino Bakale. En España, partidos políticos, sindicatos y organismos proderechos humanos presentarán hoy a Piqué un escrito, avalado por 1.000 firmas, en el que se reclama la mediación del Gobierno español para conseguir la liberación de los 64 condenados por la supuesta asonada.
La persecución de dirigentes opositores en Malabo se ha intensificado coincidiendo con la voluntad de José María Aznar de reactivar las relaciones bilaterales con Obiang. El hallazgo de importantes yacimientos petroleros en la excolonia española ha llevado a Aznar a reunirse con el presidente guineano en, al menos, cuatro ocasiones. Está por ver si la nueva situación creada a raíz del macrojuicio contra la oposición fuerza un replanteamiento de la estrategia diplomática española.
Fuente: el Periodico de Catalunya (9.7.02