MARTA V. RUIZ/VITORIA
La Asociación Africanista Manuel Iradier ha posibilitado que 72 personas de Guinea Ecuatorial, de entre 2 y 83 años, inicien una nueva vida tras ser intervenidos de una hernia. El colectivo envío hace unas semanas al hospital comarcal de Cogo, un distrito con cerca de 12.000 habitantes, al cirujano José Antonio Romeo, y a dos enfermeras, Ana Herralde y Lestonak Herrero, para realizar las operaciones. El viaje contó con la ayuda económica de un grupo de trabajadores de Txagorritxu que destina el 0,7% de su sueldo a sufragar proyectos solidarios.
Las hernias inguinales y umbilicales resultan «muy frecuentes» entre la población de ese país africano. «Se ven casos congénitos, porque hay niños con 5 años que ya tienen una. También puede ser por la raza o por los esfuerzos que realizan, porque los guineanos reman mucho o también porque levantan peso», explicó Romeo.
Ese problema dificulta la vida de los enfermos, ya que les impide trabajar con normalidad y puede complicarse cada cierto tiempo si no se remedia. De hecho, en casos extremos las personas pueden llegar a morir.
Larga lista de espera
Por esta razón, la Africanista inició este proyecto en diciembre de 1999. Romeo se ha desplazado en tres ocasiones a Cogo durante sus vacaciones para operar a herniados. Desde entonces, ha intervenido a más de 200 pacientes.
Su última incursión, dos semanas en marzo, se ha saldado con una media de seis o siete operaciones diarias, realizadas con anestesia local para evitar la presencia de un anestesista. «Los pacientes ingresaban durante uno o dos días y a la semana se les quitaba los puntos. Luego tenían que estar un mes de reposo», precisó el cirujano vitoriano. «A cada enfermo se le cobraba una cantidad simbólica, equivalente a unos 18 euros, que luego se destinaba a la gestión del hospital», añadió.
A pesar del elevado número de intervenciones, la lista de espera era extensa cuando José Antonio Romeo abandonó el país, en marzo. Al finalizar el proyecto, cerca de 140 personas esperaban todavía pasar por quirófano.
Fuente: el correo digital (27.4.03)