Solo algunas observaciones y peticiones, a propósito de la información publicada por una supuesta organización denominada CRAMOEG, sobre el Ministro de Estado Agustin Nze Nfumu. Simples observaciones que no llaman a polémica alguna y que pretenden únicamente situar las cosas y las personas en su justo contexto:
1.- En cuanto al deslizamiento de virus en internet u otra práctica parecida, lamentamos constatar la mente novelesca y de comics de los que intervienen en la redacción de la noticia, pues se inventan totalmente situaciones y comportamientos que no se corresponden en nada a la verdad y que solo ilustran la infanrtil y fantasiosa percepción que tiene de las cosas. Tal acusación no merece ni explicación ni comentario que no sea la calificación que hemos hecho de los autores.
Si los mismos, como dicen, tienen pruebas de algo que vincule al Ministro Nze Nfumu con cualquiera de las acusaciones que hacen, les invitamos y retamos públicamente a que las presenten, primero aquí y no se esperen a presentarlas a no se sabe qué tribunales y autoridades.
2.- Esperamos que los autores de la novelesca acusación, sepan respetar, por decirse demócratas, el derecho a la reputación que tiene cada individuo así como saber que levantar falsos testimonios e injuriar constituyen delito; a menos que eso ni siquiera lo entiendan.
3.- De lo que lamenta el Ministro de Infomación Turismo y Cultura es el hecho de que, manipulada o engañada, figure en este grupo María Corona Tomo Até, contra la cual, porque siempre fue una hermana para él, no puede ni desea emplear frases y hechos que puedan lesionarla. Los que así la manipulan, rendirán cuenta de su actiuación a la justicia superior que tenemos todos los humanos, y esa es la justicia de la conciencia, que siempre, por más tiempo que se la acalle, acaba pidiendo explicaciones.
Así que, lo dicho, ni explicaciones ni pérdida de tiempo...
Otra cosa, el Ministerio de Información no necesita para nada interferir o llevar acción alguna en contra de la normal publicación y circulación de noticias, sean de quien fueran. Lo que le concierna y tenga explicaciones o aclaraciones que dar, simplemente las dá o se calla, cuando se trata de una solemne estupidez.
Fuente: Ministerio de Información, Turismo y Cultura