Ayer Lunes Obiang llegaba por la mañana a Nueva York, procedente de Suiza y Francia.
Obiang llevaba en Suiza desde el día 15 de marzo, ignorandose las razones del viaje, aunque se sospecha que tiene que ver con los dineros bloqueados en los bancos suizos. Al parece Obiang ya no puede mover con facilidad los dineros de sus cuentas y nadie quiere abrirle nuevas cuentas. El escándalo de la banca Riggs y el rechazo del FMI y del Banco Mundial a las prácticas corruptas de Obiang, han alertado a las entidades financieras occidentales.
Por eso Obiang quiere conseguir el beneplácito del FMI, aceptando sólo de boca las recomendaciones del FMI, como la Iniciativa por la Transparencia de las Industrias Extractivas, EITI. El 17 pasado Obiang envió a su equipo a Londres para intentar engañar, algo que no ha conseguido.
Nadie se cree que Guinea pueda ser un país piloto para probar la implementación del EITI. Los países que han iniciado el EITI son organizados y, salvo Congo, son democráticos.
Obiang quiere desbloquear las cuentas y mover los dineros robados al país con libertad. Veremos cómo reacciona el Fondo Monetario Internacional, uno de cuyos directores estuvo hace poco en Guinea reclamando la transparencia y el buen uso de los fondos del petróleo.
La salud de Obiang ha empeorado. Puede que el viaje a Suiza y a Estados Unidos, donde estuvo un día hace menos de 3 semanas, tenga que ver con el deterioro de su salud. Las purgas y encarcelamientos masivos que ha llevado a cabo Obiang ultimamente, puede que tengan alguna relación con su salud, ya que estaría así despejando el escenario guineano de cualquier poder que pudiera impedir la toma del poder por parte de su hijo o de su mujer en caso de un desenlace rápido.
Una cosa a estas alturas está clara: Obiang ha apostado por su hijo o por su mujer para ”heredar” el poder.
Fuente: propia y extraña