Una mirada a la falsa política de Severo Moto Nzá y otros.
POLITICA 26 de abril de 2005.
La actividad política dista mucho de conducirse con los mismos principios que los que rigen a la moral. De hecho, la política tiene sus propios códigos y escala de valores. Por eso, no puede ni debe verse a esta actividad como una cuestión puritana, pero tampoco como una lucha descarnada en la que sólo impera la ambición del poder.
El actual “acoso contra el gobierno legítimo del Presidente de la República” llevada adelante por el auto proclamado gobierno en exilio y presidido por Severo Moto Nzá y otros partidos ilegales, sólo es un pretexto que esconde fuertes intereses por el poder, los megaproyectos y acosos de los exiliados al gobierno legitimo de Teodoro Obiang, son una forma de intentar tomar posición del gobierno.
El más grave conflicto entre el Gobierno del presidente de una república y la oposición, ocurre cuando los políticos se apartan de las normas. En este caso, no se trata del choque natural de dos proyectos contradictorios, sino de una confrontación estéril que sólo busca aniquilar al adversario.
No debe ser de otra manera, para lograr la buena política es indispensable el respeto mutuo; la buena fe; la defensa inteligente de las convicciones; el apego a la ley pero sobre todo, a la honestidad. En síntesis, la única forma de lograr la confianza y el acuerdo político que necesitamos los guineos ecuatorianos, es que los políticos comiencen por actuar con ética. Pero lamentablemente, tanto Severo Moto como como otros políticos exiliados, nos han dejado ver que carecen de esas virtudes o que al menos en su código de comportamiento son irrelevantes. Antes al revés, en casi todos, hay un pragmatismo absoluto, que raya en el cinismo, y se sustenta en la mentira.
GRITO NACIONAL
Fuente: Grito nacional